El restaurante recomendado: otro lugar escondido, esta vez en Maipú

El restaurante recomendado: otro lugar escondido, esta vez en Maipú

Alicia Sisteró almorzó en Pie de Cuba con la ganadora del concurso “Crítico por un día”. Un restaurante de cocina suculenta, sabrosa y con un toque gourmet. ¿Entrás a la nota para conocerlo?

Alicia Sisteró

Hace unas semanas realizamos un sorteo entre quienes cumplieron con las premisas: seguir en Instagram a Food Lovers MDZ, a MDZol y quien suscribe. La cantidad de participantes fue asombrosa, una verdadera alegría que tantos mendocinos quieran acompañarme a vivir la experiencia de salir a comer y dejar plasmada su opinión en una nota. Esta vez Bárbara Ferrer fue mi acompañante, una joven foodie que le gusta visitar nuevos restaurantes y hasta escribir reseñas. Ella no conocía Pie de Cuba, y me pareció bien volver una vez más, ya que suelo visitar este restaurante varias veces al año.

Pie de Cuba está compuesto por un salón, tipo quincho cerrado, en medio de un gran parque, con juegos infantiles y una huerta. En tiempos normales, sin pandemia, se pueden hacer picnics y utilizar los juegos infantiles. Es tan espacioso, que las mesas suelen estar ubicadas bastante distanciadas unas de otras, bajo sombrillas o la sombra de árboles.

En invierno, adentro del salón, la historia es otra. La experiencia cambia. Porque si bien la comida y el servicio siguen siendo buenos, se disfruta mucho más con mesas en el exterior.

Los chefs son Nico Heras y Nacho Molina desde hace 12 años (este último cocinero también está a cargo de las cocinas de Aires de Fuego y de Pez Globo).

Apenas llegamos tuvimos que estacionar el auto en la calle. Antes tenían estacionamiento privado pegado al restaurante, pero ya no cuentan con ese lugar. En verano, dejar el auto a pleno sol, significa subirse a un sauna casi literalmente cuando nos subimos para volver.

Se pueden pedir platos “sueltos”, ya sean entradas ($400*), principales ($750* / $650*), o postres ($400*), o un menú de 3 pasos ($1.400*) en el que se puede elegir entre todas las opciones de platos.

La carta de vinos es simple, cuentan con unas 40 etiquetas entre $500* y $900*. También hay algunas cervezas y cocktails. El servicio de descorche tiene un valor de $350*.

Una vez que pedimos, nos trajeron una panera con un dip de lactonesa de remolacha. Sabroso, y al estilo “casero”.

Lo que pedimos

Como entrada, un tomaticán con una sopaipilla, plato típico de la cocina mendocina. Sabores intensos, con la sopaipilla frita de forma correcta. No nos trajeron cuchara para este plato, por lo que la pedí, para aprovechar todos los jugos. El huevo hecho a baja temperatura, tenía partes con la yema cocida, cuando debería haber sido líquida. A la cebolla le faltó un poquito de cocción, ya que no estaba tierna del todo y crujía al morderla.

 Y unas croquetas de langostinos, con hummus y garbanzos fritos crocantes con pimentón. El relleno de las croquetas de langostinos, Bárbara lo encontró demasiado suave en el sabor y sazón. El hummus tenía especias, pasta y aceite de sésamo, lo cual potenciaba su sabor y lo hacía muy agradable a la nariz.

Uno de los platos principales fue un pastel de cordero con crema de zanahoria al romero y tortita con chicharrones. Sabores equilibrados, combinaron muy bien la intensidad del cordero y el dulzor de la zanahoria. El romero aportó un delicioso perfume. 

El otro principal fue una milanesa de costeleta (con hueso) con tallarines caseros al pesto. Pedimos el pesto aparte, para poder ponerle la cantidad que nosotras queríamos. Al final descubrimos que era suave, más de lo habitual. Venía sin queso rallado, pedimos que nos trajeran, y la verdad es que le vino muy bien. La milanesa fue grandiosa. Hecha al horno, nos enteramos después. El apanado estaba perfecto, en color y crocantez. No se despegaba de la carne, y era finito. La fritura estaba correctamente realizada. 

Uno de los postres fue un parfait de banana con dulce de leche, láminas de escamas de coco y helado de coco. Se notaba la calidad de los ingredientes, y la banana bien natural.

El otro postre, un semifreddo (una mezcla de helado y crema batida) de naranja y chocolate amargo. Para no olvidar.

Acompañamos con un vino Cabernet Franc de Desquiciado ($650*)

Pulgar para arriba

  • La moza súper amable
  • Nos ofrecieron una frapera de antermano sabiendo que al vino le faltaba bajar un poco la temperatura para consumir.
  • Panera con pan caliente casero.
  • Accedieron al pedido especial  de colocar el pesto por separado en el plato de pasta (para que pusiéramos la cantidad a gusto).
  • Cumplieron con el protocolo de la carta online, el alcohol en gel en la entrada y en las mesas, los cubiertos en sobrecitos plásticos individuales, y el uso del barbijo por parte del personal.
  • En la carta están marcados los platos que son típicos de la cocina y/o argentina. Educan y crean cultura gastronómica a través de un simple recurso gráfico.
  • Nos llevamos lo que sobró, nos envolvieron todo. Incluso el vino.
  • Sabores y calidad de ingredientes, platos deliciosos.

Lo que más nos gustó

  • Los postres, riquísimos. No pudimos parar hasta terminarlos. Variedad de texturas, no eran empalagosos, y los sabores eran equilibrados.

Pulgar para abajo

  • La panera tenía tela cuyo borde estaba sucio

  • La moza olvidó llevarse los envases plásticos de los cubiertos, quedaron casi hasta el final en la mesa.
  • Un poco de demora entre el pedido y la salida de los platos principales (una hora y cuarto). Íbamos en plan distendido un sábado, no fue grave.

Lo que menos nos gustó

  • Dejar el auto al sol con una temperatura de 30ºC aprox. Podrían ofrecer quizás unos parasoles para los parabrisas.

El resumen final de Bárbara Ferrer: "Almorzar en Pie de Cuba fue realmente una experiencia muy linda, hacía mucho que quería conocerlo y entendí por qué todo es tan rico como lo describe la carta. Es ese tipo de lugares que tenés que visitar más de una vez, porque seguro vas a querer pedir el resto de los platos que te faltaron probar. Personalmente me gustó todo lo que pedimos, aunque sin dudas la estrella del día fueron los postres. El jardín y la música jazz en vivo da la oportunidad de desconectarse de la ciudad y relajarse mientras se disfruta de la comida. Estoy muy agradecida por la oportunidad que tuve de visitar este restaurante junto Alicia y seguramente pronto volveré”

Pie de Cuba es un restaurante que se ha convertido en un clásico, de los que no fallan, o fallan muy poquito. Comida deliciosa, muy sabrosa, hecha a consciencia con producto de calidad, incluso utilizan vegetales de la propia huerta en mucha ocasiones. Ambiente familiar muy ameno, y espacios al aire libre bellísimos. Vale la pena hacerse la escapadita a Maipú.

 

Pie de Cuba

  • Dirección: Urquiza 800, Maipú (cerca de Carril Rodríguez Peña).
  • Teléfono: +54 9 261 615 4721
  • Horarios: enero cerrado por vacaciones. Reabren en febrero 2021
  • Abren viernes, sábados, domingos y feriados al mediodía. Cena para el Día de los Enamorados.
  • Mesas al aire libre
  • Forma de pago: efectivo y tarjetas
  • Almuerzos solamente
  • Cocktails
  • Opciones para celíacos y vegetarianos
  • Servicio de Descorche
  • Take away
  • Vino por copa
  • Más info en Guía Mendoza Gourmet
  • Total de la cuenta: $3630*. 2 menús completos con entrada, principal  y postre, 2 aguas, y una botella de vino.

* Precios noviembre 2020

Los restaurantes, bares y demás negocios gastronómicos no pagan por aparecer en esta sección de Food Lovers. Esta CRÍTICA GASTRONÓMICA fue realizada por la periodista Alicia Sisteró, editora de Food Lovers, quien asistió al local sin presentarse como periodista, y pagó la cuenta.

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