¡No la compres! Te enseñamos a hacer ricota casera sin conservantes

¡No la compres! Te enseñamos a hacer ricota casera sin conservantes

La ricota o requesón es un producto lácteo con múltiples usos, ideal para aportar un toque suave y cremoso a tus comidas

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La ricota casera tiene varias ventajas. Además de no tener conservantes, es fácil de preparar y al ser totalmente hecha en casa queda más cremosa que la de paquete o sachet.

Ahora, la famosísima torta de ricota ya se puede preparar 100% en casa, sin necesidad de salir a comprar los ingredientes.

La ricota otorga un sabor especial a distintas comidas, ya sea postres dulces o recetas saladas como tortas de queso, canelones o tartas. Hace poco te mostramos la receta de la tarta de queso vasca que, si bien no incluye ricota, podría sustituir alguno de sus ingredientes a base de queso con ella.

Es simple pero habrá que tener en cuenta que se debe consumir en un máximo de tres días posteriores a su cocción, ya que se daña luego de ese tiempo. Una excelente idea para aprovecharla rápido si la que hicimos la utilizamos ya en alguna receta, es untarla en una rodaja de pan casero tostado, bañarla con miel y agregarle una pizca de pimienta molida. Un manjar inusual que bien vale la pena probar. Vamos a la receta...

Paso a paso para hacer ricota casera

Saludable, nutritiva y... ¡Baja en calorías! Ya no hay más excusas para no poner en práctica esta receta que, además, es fácil: 

Ingredientes: 

  • 3 tazas de leche entera
  • 2 tazas de crema de leche
  • 1 pizca de sal
  • 3 cucharadas de vinagre o jugo de limón para la coagulación 

Preparación: 

Verter la leche en una olla junto con la pizca de sal y la crema de leche. Llevar a fuego medio alto. Cuando empiece a hervir, agregar el vinagre o el limón y retirar del fuego.

Luego, revolver y dejar reposar exactamente diez minutos. Ni uno menos ni uno más. Colocar un colador o algún filtro de tela que haya a mano sobre un bol de vidrio o fuente rectangular de ese material.

Volcar la mezcla en el colador y dejar escurrir como mínimo una hora y media, incluso un poco más. Ahí estará lista la ricota. Si se quiere conseguir una consistencia más sólida aún, se puede colar toda la noche.

Guardar siempre en la heladera y consumir en un máximo de tres días desde el momento de la preparación.

Puede actuar como relleno de calabazas, canelones, tartas, tortas, buñuelos, sándwiches y tortillas. Aporta un sabor cremoso y a la vez realza los demás ingredientes. Una delicia fundamental a la hora de la creatividad en tu cocina.

Para dudas, sugerencias de nuevas recetas y comentarios, te invitamos a escribirnos a contacto@mdzol.com y responderemos a la brevedad.

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