Suspiro limeño ¡Desde Lima!
Viajamos a Perú con la agencia de turismo Martur, a conocer más sobre sus sabores y platos típicos, cada vez más reconocidos a nivel mundial.
Y uno de sus platos estrella (e irresistibles para golosos como yo) es este postre que despierta fanáticos por el mundo entero.
En Mistura, posicionada hoy como una de las ferias de gastronomía más importantes del mundo, consultamos a especialistas en suspiro limeño y nos dieron unos tips super importantes que te cuento en la receta ¿Me acompañás?
Para 4 porciones
Para el manjar:
-6 yemas
-1 lata de leche condensada
-1 lata de leche evaporada (¡No temas! abajo te enseño como prepararla)
Para el merengue:
-3 claras
- 180 g de azúcar
-1 pocillo de agua
- 1 cucharada de oporto
-cantidad a gusto de canela en polvo
Esta receta, lleva un ingrediente que es típico de la cocina peruna. Se llama leche evaporada, es parecida a la leche condensada, pero sin azúcar. Resulta muy difícil encotrarlo acualmente. Si tenés un amigo que vaya a Chile, o te vas en algún momento, traete unas latitas. Mientras ¡te enseño a prepararla en tu casa!
Para obtener el equivalente a una lata de leche evaporada necesitás: 300 cc de agua y 9 cucharadas de leche entera en polvo.
Se mezcla el agua con la leche en polvo con la ayuda de un batidor y se reserva en la heladera hasta el momento de usarla (ojo, no puede pasar más de un día en la heladera, así que te conviene hacerla en el momento).
¡Ahora sí! Vamos a preparar el suspiro...
e coloca en una olla (preferentemente de fondo grueso) la leche condensada, la leche evaporada y se hierve por veinte minutos, revolviendo frecuentemente para que no se queme el fondo de la olla.
Se deja hervir hasta que se forma una cremita.
Una vez listo, se añaden las yemas. Pero ¡ojo! No las pongas todas juntas por que se pueden cocinar de golpe y formar grumos. Poné unas cucharadas de la crema que estabas cocinando en la compoterita donde tengas las yemas y revolvélo para igualar temperaturas (esto va a entibiar las yemas y va a ayudar a que se integren sin problema a tu postre).
Se cocina a fuego mínimo revolviendo en forma permanente hasta que cuando muevas la cuchara puedas ver el fondo de la olla (eso te va a dar la pauta de que tu "manjar" está suficientemente espeso...Que ricoooooo).
Una vez listo, se coloca dentro de vasitos
o copitas y se lleva a la heladera para que se enfrien.
Mientras, se prepara el merengue, se colocan el azúcar y el agua en una olla y se dejan hervir hasta que se forme el punto "hilo flojo"
, es decir que al dejar caer el almíbar de a poco con una cucharita se forme un hilo que se mantenga por un rato y luego se corte.
Mientras, se bate las claras en un bol hasta que tomen punto nieve y comienza a agregarse en forma de hilo (y sin dejar de batir), el almíbar y se continúa batiendo hasta que el merengue se ponga opaco y forme picos firmes.
Una vez listo, se mezcla con el oporto y se coloca en una manga (si no tenés manga, no te hagas problema, lo podés poner con una cuchara y queda genial también). Se cubren con el merengue los vasitos con manjar, formando picos.
Se sirven los postrecitos bien fríos, espolvoreados con canela y…¡aplausos al cocinero!
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Fotos: internete
¡Estos son los tips de Josefa, quien nos recibió con mucha calidez en su puesto de Mistura (en el que solo vende suspiro limeño y la gente se agolpa para comprar uno), nos mostró su trabajo y nos contó cómo preparar el mejor!
- Podés hacer suspiros limeños de frutas como maracuyá o mango, reemplazando el 50% de la leche evaporada, por la pulpa de las frutas...¡Queda genial! (en frutishop, la verdulería de The Market, venden pulpa de maracuyá congelada, con semillitas y todo).
-Es importante que el manjar (es decir, la mezcla de leche evaporada y leche condensada) tome buena consistencia antes de incorporar las yemas, ya que después no puede hervir ya que las yemas se cortarían. Una vez añadidas las yemas se cocina a fuego mínimo por cinco minutos, sin que hierva.
-Nunca dejes de ponerle el oporto al merengue, ya que le da el toque característico al suspiro limeño.
Espero que hayas disfrutado este postre tanto como yo, y que te animes a prepararlo en tu casa.
¡Me despido desde Perú, hasta el próximo martes, con más recetas de esta maravillosa cocina!