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¡No desperdicies nada! Sacale el máximo jugo a tus alimentos

Reutilizar las sobras de tu comida en vez de tirarlas, ayuda a tu bolsillo y al mundo. En este artículo,te doy varias ideas para que tomes nota.

En los países occidentales se tira mucha comida. Los cálculos son escalofriantes: casi la mitad de los alimentos que se producen se tiran a la basura.

 En la actualidad las familias son menos numerosas y la comida que se compra en los supermercados y que luego se cocina muchas veces termina en el cubo de la basura. A continuación te damos algunos tips para evitar este desperdicio:



Frutas y verduras
Al comprarlas

Te recomendamos ir a la verdulería al menos dos veces por semana, para evitar que la fruta y verdura se deteriore. En caso de no poder hacerlo tan frecuentemente, es conveniente comprar la fruta en diferentes puntos de maduración para que dure más tiempo.


Al cocinarlas
en el caso de vegetales como las espinacas, acelga, brócoli y coliflor, lo ideal es cocinarlos apenas los comprás y guardarlos en el congelador. De este modo, los podrás tener listos cada vez que los necesites, sin riesgos que se deterioren.

Cuando sobran...
Si están salteadas se puede hacer con ellas unas empanadas o quesadillas (tortillas de trigo rellenas con queso y el salteado), usarlas para salsa de una pasta junto con crema de leche o aceite de oliva, un puré, un pastel, unas minipizzas, una sopa, una tortilla o una tarta.


Huevos
Al comprarlos
En primer lugar, no debemos olvidar que los huevos blancos y los marrones son iguales, y que tienen vencimiento, por lo que deben consumirse frescos. Para darte cuenta si están frescos ponelos en agua, si se hunden están frescos. Si están a punto de caducar conviene cocinarlos, de este modo pueden durar hasta tres días más en la heladera.

Al cocinarlos
El cálculo por persona es de dos huevos en la mayoría de las preparaciones, si se prepara más cantidad deberá tenerse en cuenta que en las tortillas el huevo deberá estar bien cocido para que pueda consumirse en otro momento.



Pollo
Al comprarlos
Siempre es bueno comprar un pollo completo y que en la pollería nos lo corten, por ejemplo, las pechugas por un lado, los traseros en trozos y que nos den aparte la carcasa, las patas y las alas para un caldo, de esta forma nos rendirá más y está a la mitad de precio que si compramos todo por separado.

Al cocinarlo
Se debe cocinar en menos de 24 horas desde su compra. Por lo que es recomendable, o freezarlo, o cocinarlo de inmediato y guardarlo en el freezer.

Cuando sobra...
Se puede reutilizar de muchas formas, con las milanesas se puede hacer una ensalada césar, con el pollo asado tartas, canelones, croquetas, un wok, una sopa o unas fajitas de pollo.



Otras carnes

Al comprarlas

Si lo hacemos en bandeja, debemos fijarnos bien en las fechas de vencimiento y verificar que aun esté fresca. Al llegar a casa, existen dos opciones, o congelarla de inmediato o reservarla en la heladera fuera de la bolsa y preferentemente sobre una rejilla para evitar que los jugos se descompongan.Al cocinarlas

Las carnes que van a la plancha o similar deben cocinarse según se vayan a comer, y si no se estás muy seguro conviene hacerlas un poco menos para darles el último golpe de calor en el momento de comerlas, haciendo así posible que se puedan reutilizar. Los guisos son los que mejor aguantan el tiempo.Cuando sobra...

Los guisos funcionan muy bien con pasta y como relleno, una vez triturado, de canelones o pasteles. Los sobrantes de carne al horno se puede reutilizar con una salsa de tomate, para una lasaña o croquetas.

Y no conviene olvidar que con productos tan humildes como el pan sobrante podemos hacer: pan rallado, budín de pan, sopa de cebolla, canapes... y mil platos más.

Con estas pequeñas acciones estarás haciendo un gran aporte a tu bolsillo y a la sustentabilidad del mundo en que vivimos.

Nota
Algunos datos de este artículo se han sacado del libro: Reduce gasto, recicla en la cocina, reutiliza lo que te sobra, de Pepa Chacón y Elisabet G de Chávarri (Everest).