Un restaurante imperdible en Bs.As.
Nos fuimos de tour gastronómico a Buenos Aires, donde pudimos visitar varios restaurantes y bares. En esta nota te recomiendo Sucre, y te voy a contar por qué. Este lugar que tiene ya 12 años está a cargo del famoso chef del canal "El Gourmet" Fernando Trocca (también chef ejecutivo de la súper reconocida cadena internacional Gaucho Grill). Recientemente Sucre fue elegido en el ranking de la revista inglesa "Restaurant" como N° 29 en Sudamérica, y N° 6 en Argentina. Si bien hay grill a leña, no se es la típica cocina argentina y nada más, sino que los platos de autor tienen influencia peruana, española, italiana y japonesa.
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El lugar
Me impactó el gran galpón tipo industrial de doble altura y líneas simples, minimalista, y estupendamente ambientado, donde se combinan diferentes materiales "crudos" como madera, cemento y estaño. Sobresale la barra con una estantería de fondo colmada de botellas de colores, y la cocina al fondo integrada y a la vista, con un grill a medida. En el centro del salón hay una isla casi cúbica de cemento visto donde funciona la cava. Luz muy baja, espacio cálido e íntimo. El mobiliario de madera oscura, las mesas sin manteles, las sillas cómodas tapizadas en cuero.
La recepción
Una chica muy simpática nos acompañó a nuestra mesa y analicé todo mientras esperábamos ser atendidas. Sin darse cuenta, nuestra moza atendió primero a otra mesa donde habían llegado después que nosotras, pero al darse cuenta, inmediatamente se disculpó. Nos trajeron un pancito sobre una tabla con una manteca noisette para untar. Esperaba el pan calentito, porque lo hacen ahí mismo, pero llegó frío (igual muy rico).
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La carta: prolija, acotada y muy tentadora. Recientemente estrenada, pudimos probar platos de esta temporada con ingredientes de estación. Ofrecen varias entradas muy atractivas con productos frescos y orgánicos, varias con pescados y mariscos. Para los principales hay pastas, mariscos y diversos tipos de carnes como cordero, salmón, pollo, jabalí, y algunos cortes vacunos y de cerdo al grill y al spieddo. Varias opciones orgánicas. Los precios altos, los platos lo valen. La poca luz nos complicó un poquito para leerla detalladamente…
Los vinos: muy extensa la oferta, pudimos visitar la hermosa cava además de hojear la carta. Cuentan con cerca de 400 etiquetas de bodegas argentinas, francesas, italianas y españolas. Pedimos vino por copa.
| Los elegidos: Malbec de Escorihuela Gascón y un Chardonnay de Catena. |
¿Qué comimos? Decidimos sin ninguna duda, y la moza muy amablemente nos explicó de qué se trataban los platos elegidos y cómo los elaboraban.
| Ceviche Mixto con mango |
La entrada: un Pan Chato con Calabazas Asadas, queso de cabra, olivas negras, limón confit, rúcula y pesto de pistachos (increíble); y Ceviche Mixto con langostinos, pescado blanco, leche de tigre, mango y cilantro. Ambos platos muy frescos y muuuy sabrosos.
| Pan Chato: base de masa muy finita con calabazas y queso de cabra. |
Los principales: Arroz Valenciano con Langostinos y alioli con limón y Risotto con Ossobuco (de Black Angus braseado, con azafrán y parmesano). También excelentes, en cuanto al punto de cocción, la textura y punto de los arroces (muy diferentes en cada plato, al dente en uno, cremoso en otro) y la acertada combinación de ingredientes que los hacían deliciosos.
| Arroz Valenciano con langostinos |
| Risotto con Ossobuco |
Pedimos un postre para compartir, un Frozen Marroc casero con crema inglesa y menta. El Marroc estamos más acostumbrados a comerlo en época invernal, pero al ser helado se hacía más liviano e ideal para terminar esta cena.
| Postre de Marroc helado |
La presentación de los platos en general fue correcta, austera. Para mi gusto al risotto lo podrían haber adornado un poquito ya que normalmente no se ve muy atractivo a la vista.
El servicio
Simplemente increíble. No quiero desestimar el servicio de otros restaurantes que visitamos, pero realmente hace mucho que no me atendían tan bien. (¿Será que estoy acostumbrada a menos?) La moza siempre atenta, informada, amable, rápida… sin ser intensa. Nos respondió cada pregunta sobre la cava, los platos, la historia del restaurante. Hace muchos años que está en Sucre y se nota que le gusta su trabajo. Sin pedírselo, al final de la cena nos ofreció llamar a un taxi, mientras esperábamos nos convidó una copa de espumante… y al demorarse el taxi nos invitó un café. ¡Gracias Camila!
Para destacar: tienen una barra impactante, por el diseño, por la cantidad de bebidas, y por los tragos de autor que ofrecen. A la vista hay un alambique donde nos comentaron que prueban con diferentes esencias para innovar en su coctelería.
Lo que más nos gustó: el servicio excelente, sorprendente. Los gustos intensos en los platos. La arquitectura minimalista y a la vez cálida.
Lo que menos nos gustó: había poca luz (costaba leer la carta y ver bien los platos); nos cobraran $20 el cubierto por persona (no estamos acostumbrados en Mendoza). También salimos con olor a comida en la ropa, pareciera que no alcanzan los extractores de la cocina…
¡Ojo con los taxis! Es muy difícil conseguir taxis confiables en Buenos Aires, por más que llames con tiempo puede que falle y tengas una gran demora. Si vas en auto, tienen valet parking sin cargo, pero el auto queda en la calle.
DATOS ÚTILES
Sucre Restaurante
. Dirección: Sucre 676 - Belgrano - Capital Federal - Buenos Aires (frente a Parque San Benito)
. Tel. 011 4782 9082
. Horarios: Todos los días almuerzos (12 a 16 hs) y cenas (20 a 1 hs). Se puede reservar por restorando.com.
. Pago: todos los medios
. Precios: Entradas desde $80 a $100. Principales $120 a $170. Postres y cocktails $60 aprox.
. Cobran cubierto $20
. Descorche: $200 (ups!)
. No hay estacionamiento. Sí hay valet parking.
. Menú vegetariano y para celíacos, y un menú diferenciado tipo ejecutivo para los almuerzos.
. Hay seguridad privada
NOTA DE LA REDACCIÓN: esta crítica es independiente. Los autores de la misma no tienen relación económica ni comercial con los lugares mencionados.

