El recomendado: un restaurante premiado
Luego de pasar a buscar a mis acompañantes (¡y qué acompañantes!), encaramos Acceso Sur y en 30 minutos llegamos a la bodega. Guardia de seguridad, playa, y a caminar por el ripio hasta llegar al restaurante haciendo equilibrio (insisto con los tacos, y no es la mejor opción para ir a una bodega).
| Salon Principal |
Al llegar lo primero que percibimos fue el olor típico de barricas de madera impregnadas en vino. Entrar allí es como hacerlo en el corazón de una bodega. La madera está presente en los muebles, algunas bandejas, y toneles. En el salón principal hay paneles con cadenas colgando que sectorizan y embellecen el salón. El mobiliario tiene un diseño exquisito, sobre todo las sillas, muy originales.
Nos acompañaron hasta nuestra mesa y comenzamos a hojear la carta. Esta vez Fede Croce (periodista) y Gabriela Di Marco (experta en vinos), sibaritas si los hay, me ayudaron a distinguir algunos detalles para contarles hoy en esta nota.
| Tostadas y cremas |
¿Y qué pedimos? ¡Queremos todo! Y sí, la verdad es que la carta es tentadora y muy linda, está ilustrada por dibujos realizados por Patricia, la chef. Me gustó que estuviera en formato "tríptico", es decir que al desplegarse queda en 3 partes. De un solo vistazo pudimos leer y comparar, para quedarnos con lo mejor. También el mozo colaboró y nos explicó detalladamente cada duda que tuvimos.
Las variables son 3, ¡y elegimos las 3!
. El menú degustación de 5 pasos (cada uno con su vino)
. Menú "del día" con principal, postre vino y café.
. Platos y vinos a la carta.
Los vinos por supuesto son de la bodega con alternativas muy accesibles (sorprenden los precios).
Mientras esperábamos, nos trajeron una canasta de panes saborizados y caseros (hechos en su propia cocina) y unas deliciosas cremas para untar. Desde la cocina fue llegando la comida: "Langostinos y cordero a la chapa", "Langostinos a la plancha con crema de tomaticán" y "Molleja a la chapa con miel de caña, rosti de papa, manzana y cebolla confitada". Luego vinieron las pastas, un sorrentino de ricota y queso de cabra, y un rótolo de verduras.
| Rótolo de verduras |
Nos encantó la leyenda en uno de los platos de puño y letra (quizás del chef) que decía: Cocina para disfrutar y vivir todos los días de la vida y ser feliz en cada momento.
| Salmón a la Chapa |
A continuación llegaron el ojo de bife con ensalada criolla y sopa dura mendocina; y el salmón a la chapa (dorado con oliva, alcaparras y zeste de limón, con un milhojas de papas). Todo riquísimo y muy bien presentado, ¡una obra de arte!
| Ojo de bife con ensalada criolla "sopa dura mendocina" |
Finalizamos con varios bocados dulces: una degustación de postres argentinos que incluía 3 variedades, un original panqueque de algarroba, arroz con leche con cascaristas de limón y manjar blanco con peras al malbec. También degustamos un flan con dulce de leche nada común, porque venía con salsa inglesa, crema de caramelo y unas frutas cortadas muy chiquitas.
Nada podía sacarnos la sonrisa por haber disfrutado tremendo menú
con los vinos del mejor enólogo del mundo ¡Y nos fuimos a dormir la siesta!
| Degustacion postres argentinos |
Por suerte mis acompañantes generosos me dejaron probar todo, y sumado a que no era mi primera vez en La Vid, puedo decir que a través del tiempo y las diferentes cartas estacionales la calidad es inalterable. No por nada obtuvieron varios premios en el concurso Best of Wine Tourism de Great Wine Capitals (Medalla de Plata en 2010, Bronce en 2011 y 2014), es una de las "experiencias distinguidas" en las Rutas Gastronómicas de Mendoza, y tienen la certificación de Bureau Veritas de Buenas Prácticas de Manufactura (lo que asegura altos estándares de calidad).
Lo que más nos gustó: La equidad en la alta calidad de los diferentes menúes. El precio de los vinos. El servicio, impecable (amable, eficiente y discreto). La chef recorrió el salón observando las mesas y saludando.
Lo que menos nos gustó: El salón no tiene vista a la montaña y viñedos, y hay poca luz natural. El ripio en la playa de estacionamiento (caminar desde al auto no fue un paseo muy cómodo).
Sugerencia: Por $30 podés hacer una visita a la bodega y una degustación de 3 vinos previo al almuerzo.
INFO ÚTIL
Tel. Reservas: 0261 490 9790
Horarios: todos los días de 10 a 18 hs.
Precios: Entradas desde $36. Principales de $80 a $140. Postres $35. Menú degustación 5 pasos $335. Menú del día 2 pasos $148. Vinos desde $40.
Dirección: Ruta Provincial 15 Km 23,5 Perdriel, Luján de Cuyo.
Hay menú vegetariano y para celíacos. Acceso y baño para discapacitados. Se puede cenar con reserva previa a partir de 10 comensales.
NOTA DE LA REDACCIÓN: esta crítica es independiente. Los autores de la misma no tienen relación económica ni comercial con los lugares mencionados.
| Al final la chef pasó a saludar |
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Dos más Dos - Marketing Gastronómico
Alicia Sisteró / @aliciasistero
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dosmasdosmarketinggastronomico
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