Vacaciones de invierno: el pueblo jujeño con arte rupestre y paisajes únicos
Este pueblo de la puna de Jujuy sorprende con sus paredones naturales, arte rupestre, gastronomía típica y experiencias de turismo comunitario. Una opción distinta para descubrir en las vacaciones de invierno.
Este pueblo de la puna jujeña sorprende con sus paredones naturales y uno de los tesoros rupestres más importantes del país.
Argentina GobiernoEn las vacaciones de invierno, el norte argentino ofrece alternativas únicas para quienes buscan paisajes diferentes, historia viva y contacto directo con comunidades ancestrales. Uno de los destinos más singulares es el pueblo de Barrancas, también conocido como Abdón Castro Tolay, un enclave que combina naturaleza, arqueología y tradiciones andinas a más de 3.600 metros sobre el nivel del mar.
Ubicado en la puna jujeña, a 175 kilómetros de San Salvador de Jujuy y cerca de las famosas Salinas Grandes, este pueblo es famoso por sus impactantes paredones naturales —las "barrancas" que le dan nombre— y por atesorar uno de los conjuntos de arte rupestre más importantes del país. Las pictografías y petroglifos preincaicos e incaicos que se conservan en la zona son verdaderos tesoros arqueológicos, y pueden conocerse en los recorridos organizados junto a la comunidad local.
Un pueblo de historia, naturaleza y comunidad
Barrancas no solo deslumbra por sus paisajes y su legado arqueológico. En el recientemente inaugurado Centro de Interpretación Arqueológica se puede conocer la historia milenaria de la región y los vestigios de los antiguos habitantes. También es visita obligada la Reserva Municipal Natural y Cultural de Barrancas, un área protegida donde se aprecia la biodiversidad y los vestigios de las culturas originarias.
Las experiencias de pueblo se completan con el contacto directo con las artesanas locales, quienes muestran el proceso de la lana desde la esquila hasta la prenda terminada. Además, la gastronomía invita a probar platos tradicionales a base de carne de llama, cordero, maíz y papa, productos típicos de la puna jujeña.
Cómo llegar y dónde alojarse en el pueblo
Barrancas se encuentra a solo 50 kilómetros de las Salinas Grandes y a 113 kilómetros de Purmamarca, siguiendo la ruta nacional 52 y luego un desvío señalizado por la ruta provincial 75. Hay posadas y casas de familia que permiten a los viajeros alojarse en el pueblo y vivir una experiencia auténtica de turismo comunitario, compartiendo costumbres y sabores junto a los habitantes.
Visitar Barrancas es descubrir la riqueza de la puna jujeña en un pueblo que preserva su patrimonio, su identidad y su modo de vida ancestral, lejos del turismo masivo y cerca de la esencia de los Andes argentinos.