Los 10 mejores looks de la Met Gala 2026: votá por tu favorito
"La moda es arte" fue el dress code de la Met Gala 2026, transformando a los asistentes en obras vivientes en el Museo Metropolitano de Arte. ¡Mirá las fotos!
Conocé los detalles de los mejores looks de la Met Gala.
Este lunes 4 de mayo de 2026, en el emblemático Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, la esperada Met Gala volvió a convertirse en el epicentro mundial de la moda, el arte y el espectáculo. La exposición de este año, bajo el nombre "Costume Art", situó la moda a la altura de las bellas artes.
Desde la noche de la gala hasta el 10 de enero de 2027, las flamantes nuevas Condé M. Nast Galleries del museo, con sus casi 12.000 metros cuadrados, se llenarán de cientos de obras de arte centradas en el cuerpo vestido, emparejadas temáticamente con excelsas creaciones de moda que prometen dejar a todo el mundo con la boca abierta.
Después de un año en el que Anna Wintour quiso poner en valor el trabajo de sastrería con el dress code "Tailored For You", esta edición pegó un volantazo creativo y nos invitó a pensar la moda como una expresión artística en sí misma, vinculada directamente al cuerpo humano y a todas las disciplinas de la cultura que se dan la mano.
En consonancia con el tema de la muestra, el dress code de la velada se bautizó como "La moda es arte" (o "Fashion is Art"), y el pedido para los asistentes fue que se vistieran como obras de arte andantes. La lista de anfitriones y asistentes fue, como siempre, un lujo: Beyoncé, Nicole Kidman y Venus Williams fueron las coanfitrionas de la noche, y a ellas se sumaron los copresidentes del comité anfitrión Anthony Vaccarello y Zoë Kravitz, además de un batallón de celebridades.
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A continuación, te mostramos diez de los mejores looks de la noche. Al final de la nota, ¡votá por tu favorito!
Los looks de la Met Gala 2026
Emma Chamberlain
La influencer y creadora de contenido llegó con un Mugler personalizado de Miguel Castro Freitas, después de que ella y su estilista Jared Ellner conocieran al diseñador en la Semana de la Moda de París y se hicieran amigos.
Emma se inspiró en su propia historia familiar: su padre es pintor al óleo y acuarelista, y ella creció rodeada de cuadros. El resultado fue un vestido pintado a mano por la artista Anna Deller-Yee que literalmente convierte el cuerpo de Chamberlain en un lienzo.
"Hay una especie de sensación de acuarela, y me encanta la acuarela, pero también hay un trasfondo espeluznante y siniestro en el vestido, como la forma en que se mueve. Y eso es muy de mi gusto artístico", explicó. Para el proceso, enviaron referencias de Van Gogh y Munch, y eligieron un vestido de archivo de Mugler de 1997 como influencia.
La conexión con el dress code fue tan perfecta que, cuando Freitas les envió el boceto inicial, apenas tuvieron correcciones.
Beyoncé
Después de diez años de ausencia en la Met Gala, Beyoncé hizo su regreso triunfal subiendo las escaleras del museo junto a su hija Blue Ivy, de 14 años. La cantante, que fue copresidenta de la gala junto a Nicole Kidman, Venus Williams y Anna Wintour, eligió un espectacular vestido brillante inspirado en un esqueleto con una cola de plumas degradadas, diseñado por Olivier Rousteing.
"Es algo surrealista porque mi hija está aquí", dijo Beyoncé en la transmisión en vivo de Vogue. "Creo que se trata simplemente de vivir esto a través de los ojos de Blue y poder relajarme. Llevo un diseño de Olivier Rousteing, alguien que me ha sido muy leal y con quien he creado muchísimos looks increíbles e icónicos". La última vez que Beyoncé había asistido a la gala fue en 2008, poco después de casarse con Jay-Z, y su regreso no pudo ser más potente.
Bad Bunny
El artista apareció caracterizado como un hombre de unos 50 años mayor, con unas prótesis de arrugas, canas y un bastón que completaba una imagen que bien podía ser la de un "Bad Bunny" envejecido. Las prótesis, creadas por Mike Marino (el mismo maquillador detrás de los looks más memorables de Heidi Klum), fueron esculpidas a mano.
El resultado fue una visión asombrosa de cómo Benito podría verse en su vejez, y la jugada fue tan arriesgada como coherente con el tema de la exposición, que explora el "cuerpo vestido" como forma de arte corporal, reflejando el temor a tener que enfrentar nuestra propia mortalidad y la industria de la moda orientada a la juventud.
Lució un esmoquin completamente negro que diseñó en colaboración con Zara, el cual se complementó con un lazo extragrande en el cuello, un guiño al famoso vestido "Bustle" de 1947 de Charles James. Bad Bunny, acostumbrado a dotar a su estilo de significado, esta vez dejó que su rostro hablara por sí solo.
Sabrina Carpenter
Recién salida de encabezar dos fines de semana en Coachella, Sabrina Carpenter llegó al Met con un vestido de Dior envuelto en película real, inspirado en el filme "Sabrina" de 1954 protagonizado por Audrey Hepburn. La cantante, que este año formó parte del comité anfitrión, apostó por un estilo Old Hollywood con tocado y cabello en rizos, pero el detalle cinematográfico de la película le dio un giro conceptual que la diferenció del resto.
Sabine Getty
Sabine Getty llegó a la Met Gala con uno de los looks más conceptuales y, al mismo tiempo, más inquietantes de toda la noche. Su vestido, una creación que parecía sacada de un taller de restauración de arte antiguo, simulaba delicadas telarañas fusionadas con una textura de pintura al óleo recién aplicada.
Heidi Klum
Heidi Klum llegó a la alfombra convertida literalmente en una estatua de piedra, gracias a un diseño exclusivo de Mike Marino (el mismo artista de prótesis que trabajó con Bad Bunny y con Heidi en sus caracterizaciones más memorables). Marino se inspiró en obras maestras de la escultura barroca como el "Cristo Velado" de Giuseppe Sammartino y la "Vestal Velada" de Raffaele Monti, dos piezas conocidas por la habilidad de sus autores para esculpir el mármol de modo que pareciera tela traslúcida y carne palpitante.
Utilizando látex y spandex, Marino logró recrear esa misma ilusión óptica sobre el cuerpo de Klum, creando pliegues, sombras y texturas que imitaban a la perfección la apariencia de una escultura de piedra.
Nicole Kidman
Nicole Kidman llegó entre las primeras y deslumbró con un vestido rojo de lentejuelas de Chanel, con detalles de plumas en la cadera y los puños, una larga melena hasta la cadera con flequillo cortina, y una elegancia que combinó lo clásico con lo teatral.
Kendall Jenner
Kendall Jenner trabajó por primera vez con Zac Posen (actual director creativo de GAP) y el resultado fue un vestido que enmarcaba su silueta inspirado en la escultura de la Victoria Alada de Samotracia, una pieza del año 190 a.C. que representa a la diosa griega Niké.
Para crear la pieza, Posen y su equipo partieron de una camiseta blanca de Gap, incorporando también un jersey teñido con té, cuero, gasa y organza. El corsé se realizó en colaboración con la marca neoyorquina Seks, que hizo un escaneo 3D del cuerpo de la modelo para lograr un ajuste perfecto.
"Es tan fino como el papel que puede moldearse, tomar forma y drapearse", explicó el diseñador. Y como si fuera poco, adentro de la gala, Kendall sorprendió elevando el look con alas hechas a la medida (sin plumas, por pedido expreso de la modelo), convirtiéndose en una diosa alada del street style elevado.
Madonna
La reina del pop desplegó todo su esplendor con un conjunto negro de Saint Laurent dominado por un imponente sombrero de copa que recordaba a un barco pirata con mástil y velas. Todo envuelto en una capa violeta, Madonna llevó el surrealismo a la alfombra con una referencia muy específica: "Las tentaciones de San Antonio, Fragmento II", una obra relativamente desconocida de Leonora Carrington, la famosa pintora surrealista.
Debajo del sombrero llevó una peluca hecha a medida de larga cabellera castaña hasta la cintura, creada por Merria Dearman (la autoproclamada "diseñadora de peinados" detrás de las pelucas hiperrealistas de Billie Eilish para la portada de Vogue de noviembre de 2024 y de Rihanna para Savage Fenty).
La historia de la peluca es casi una carrera contrarreloj: Madonna vio una similar mientras filmaba su cameo en la segunda temporada de "The Studio", la quiso al instante, y aunque no se la pudieron llevar del set, la jefa de peluquería le aconsejó llamar a Dearman, con quien ya había trabajado en sus giras Madame X y Celebration.
LISA
La artista apostó por un diseño de Robert Wun con silueta ajustada y acabado translúcido que jugaba con lo etéreo, combinado con un velo que cayó suavemente sobre el rostro en una clara narrativa bridal pero reinterpretada. El elemento más impactante fue una estructura impresa en 3D moldeada a partir de sus propios brazos, inspirada en posiciones de danza thai, que se presentaban como extensiones de su cuerpo.
"Aquí el cuerpo se multiplica, se transforma y se convierte en toda una instalación", escribieron los críticos, y es que la pieza no buscaba ser únicamente estética, sino también provocar, cuestionar y expandir los límites de lo que entendemos por vestimenta.