Libros que la mayoría compra pero no lee: por qué aparentan lujo y cuáles son
Cantos dorados, hologramas, diseños especiales y colecciones convierten a los libros en objetos de deseo que combinan lectura, decoración y lujo.
Los libros comienzan a ocupar un lugar inesperado dentro del lenguaje del lujo.
Instagram/@sonamkapoor - idiva.comLos libros están entrando en el universo del lujo, la moda y la cultura como objetos de identidad. Las marcas recuperan literatura, bibliotecas y referencias culturales para construir campañas y experiencias. Un libro puede funcionar como objeto decorativo, señal de conocimiento y elemento visual dentro del lenguaje contemporáneo de la moda.
Por qué los libros vuelven a ser objetos de deseo
Durante años, el lujo se construyó alrededor de carteras, relojes, joyas y automóviles. Ahora aparecen otros códigos: libros antiguos, bibliotecas, manuscritos y objetos vinculados con la cultura escrita.
"Hay una tendencia a convertir los libros en objetos de colección, especialmente entre adolescentes", señala Silvia Lauriente (Crítica en función) . "Se destacan las sagas con ediciones de alta calidad, dorados al canto (o cantos dorados, técnica artesanal de encuadernación), pintados o con hologramas. La moda impulsa a comprar series completas, incluso cuando no todos los ejemplares llegan a leerse".
Cultura como símbolo
El libro funciona de una manera diferente a un accesorio convencional. No solamente muestra poder adquisitivo. También comunica intereses, conocimiento y pertenencia cultural.
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Por eso las referencias literarias aparecen cada vez más cerca de campañas, vidrieras y espacios de lujo.
"Los dorados al canto también reaparecen como recurso estético y de regalo. Un ejemplo es Martín Fierro en inglés, pensado también como souvenir cultural para turistas que visitan Argentina", explica Lauriente, quien es periodista especializada en cultura.
Cómo convertirlo en una propuesta local
Mendoza también tiene una historia escrita por lo tanto esta idea puede concretarse en una propuesta de cultura local. ¿Cómo? A través de un vínculo de la literatura con el diseño, la moda y la arquitectura a través de bibliotecas, archivos familiares y colecciones privadas
Por ejemplo, una producción editorial podría mostrar los libros que explican una ciudad, desde autores locales hasta publicaciones antiguas que describan sus paisajes, costumbres y transformaciones.
En Mendoza también se está dando casos de cafés y librerías que incorporan bibliotecas como parte de su ambientación. "En Chacras de Coria hay cafés que convierten los libros en un atractivo más", indica Lauriente.





