Este sábado tenés que mirar la Luna: la NASA explica por qué
La NASA invita a mirar la Luna este sábado. La evento mundial podrá seguirse desde cualquier lugar y sin telescopio.
La Noche Internacional de Observación de la Luna será este sábado 19. Foto: Nasa
La zona más interesante de la Luna este sábado no será la más iluminada. Habrá que dirigir la mirada hacia la frontera irregular donde termina el día y comienza la noche lunar: allí, las sombras permitirán descubrir cráteres, montañas y extensas planicies con mayor claridad.
El 19 de septiembre se celebrará la Noche Internacional de Observación de la Luna, una convocatoria impulsada por la NASA para reunir, desde distintos lugares del planeta, a quienes quieran conocer mejor al satélite natural de la Tierra.

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No será necesario asistir a un observatorio ni disponer de un telescopio. La propuesta puede seguirse a simple vista, con binoculares, desde un patio, una terraza, una plaza o cualquier sitio con una vista despejada del cielo.
Por qué la Luna se verá diferente
La fecha no fue elegida al azar. La celebración se organiza durante septiembre u octubre, cuando la Luna se encuentra cerca de su fase de cuarto creciente. Aunque la Luna llena suele resultar más espectacular, su iluminación frontal reduce las sombras y hace que parte del relieve parezca más plano. Cerca del cuarto creciente, en cambio, la luz solar llega de manera oblicua a la superficie y genera contrastes más marcados.
El punto central estará en observar el terminador, nombre que recibe la línea que divide la parte iluminada de la región todavía oscura. Las largas sombras proyectadas en ese sector permiten distinguir mejor las paredes de los cráteres, las elevaciones y otros accidentes del terreno lunar.
La NASA preparó mapas especiales para los hemisferios norte y sur, con referencias de los lugares que estarán mejor posicionados para observar durante la noche.
Qué se podrá buscar en el cielo
A simple vista será posible reconocer las zonas oscuras conocidas como “mares” lunares. No contienen agua: son enormes planicies formadas por lava basáltica que se solidificó hace miles de millones de años. De acuerdo con el mapa elaborado para 2026, podrán identificarse hasta 15 de estas regiones.
Con binoculares aparecerán nuevos detalles, especialmente alrededor del terminador. Un telescopio permitirá apreciar formaciones más pequeñas y con mayor definición, aunque no será indispensable para sumarse a la experiencia.
También estarán iluminadas las regiones en las que descendieron cuatro misiones Apolo. Desde la Tierra no pueden verse las huellas, las banderas ni los módulos dejados por los astronautas, pero los mapas de la NASA permiten ubicar aproximadamente esas zonas y comprender qué características tenía el terreno explorado.
Cómo participar desde Argentina
La actividad no tiene una sede única ni exige inscripción. La convocatoria internacional de la NASA permite participar individualmente, organizar una reunión con familiares o amigos, asistir a un encuentro presencial o seguir propuestas virtuales.
Para aprovechar la observación conviene elegir un lugar sin obstáculos, reducir el brillo del celular y dedicar algunos minutos a mirar con atención. Quienes utilicen binoculares pueden apoyarlos sobre una superficie firme para evitar movimientos y recorrer lentamente el límite entre la claridad y la oscuridad.
La agencia espacial interpreta la palabra “observar” en un sentido amplio. Si el cielo está cubierto, también será posible recorrer mapas lunares, realizar visitas virtuales, escuchar contenidos científicos, dibujar la Luna o compartir fotografías y producciones artísticas. Las experiencias podrán publicarse en redes sociales con la etiqueta #ObserveTheMoon y también en la galería colaborativa habilitada para la edición 2026.
Una celebración que comenzó en 2010
La Noche Internacional de Observación de la Luna se realiza desde 2010 y busca acercar la ciencia lunar a públicos de todas las edades. La iniciativa está patrocinada por la misión Lunar Reconnaissance Orbiter y la División de Exploración del Sistema Solar del Centro de Vuelo Espacial Goddard.
De esta manera, la propuesta plantea un gesto sencillo: detenerse, levantar la vista y observar con paciencia un paisaje que parece familiar, pero todavía conserva numerosos secretos.


