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El pueblo premiado por la ONU que sorprende por su historia, paisajes y turismo sostenible

Oñati fue elegido en 2023 entre los mejores pueblos del mundo. Su casco antiguo, su gastronomía y su modelo de turismo sustentable lo convierten en una joya escondida del País Vasco.

El casco antiguo de este pueblo combina arquitectura monumental, historia y tradiciones vascas en cada rincón.

El casco antiguo de este pueblo combina arquitectura monumental, historia y tradiciones vascas en cada rincón.

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España es uno de los países más turísticos del mundo, y recorrer sus ciudades y destinos suele ser sinónimo de grandes multitudes y actividad constante. Sin embargo, existen rincones —y son muchos— donde todavía es posible viajar, descubrir, relajarse y disfrutar lejos de la masividad.

En la España rural, hay un pueblo cuyo encanto y apuesta por la sostenibilidad lo llevó a ser destacado por la ONU. Oñate, ubicado en el corazón del País Vasco, fue reconocido en 2023 como uno de los mejores destinos rurales del mundo, gracias a su combinación única de historia monumental, naturaleza, identidad cultural y un modelo de turismo responsable que lo distingue en el mapa.

Situado en el suroeste de Guipúzcoa y rodeado de montañas y valles, Oñate pertenece a la comarca del Alto Deba, una región donde la cultura y el idioma vasco marcan la vida cotidiana. Más del 65% de sus habitantes habla euskera, y en algunos municipios de la zona este porcentaje supera el 90%. Además, la región es famosa por su rica gastronomía, con productos locales como el queso Idiazabal, el talo, la sidra y el txakoli, que ofrecen un verdadero viaje de sabores.

Este pueblo busca el turismo sustentable

España
Oñati fue elegido en 2023 por la ONU entre los mejores destinos rurales del mundo por su turismo sostenible y su entorno natural.

Oñati fue elegido en 2023 por la ONU entre los mejores destinos rurales del mundo por su turismo sostenible y su entorno natural.

Oñate apuesta por un turismo sustentable, integrando a todos los actores locales en un modelo que prioriza la autenticidad y el respeto por el entorno. Su casco antiguo es uno de los mayores atractivos: allí se pueden recorrer edificios históricos como la Universidad Sancti Spiritus, la iglesia de San Miguel, el monasterio de Bidaurreta y varios palacios que reflejan el pasado noble de la villa. A pocos kilómetros, el santuario de Arantzazu —auténtica joya del arte contemporáneo vasco—, y las cuevas de Arrikrutz, completan una propuesta que fascina tanto a los amantes del arte como de la naturaleza.

El compromiso de Oñate con la sostenibilidad no es solo discurso. El pueblo avanza hacia la autosuficiencia energética y ya produce energía renovable para cubrir el 77% de su consumo local. Además, ha creado su propio operador de telecomunicaciones para garantizar conectividad y digitalización en todo el territorio.

La participación comunitaria es otra clave: el plan de turismo sostenible 2021-2025 fue elaborado junto a más de 60 representantes locales. Las acciones incluyen mejoras en transporte rural, conciencia ambiental, accesibilidad y proyectos colaborativos con otros pueblos y reservas naturales, como el Parque Natural de Aizkorri y la red de turismo de cuevas.

Oñate también apoya el emprendimiento local, ofreciendo subsidios para nuevas empresas turísticas, formación en modelos de negocio e innovación y programas de integración social y laboral. Todo esto consolida a Oñate como un modelo para el turismo rural del siglo XXI: un destino donde la tradición convive con la innovación y el visitante se siente parte de la comunidad.

Oñate invita a perderse entre sus callejuelas, probar su gastronomía y vivir la hospitalidad vasca. Quienes buscan historia, naturaleza y experiencias genuinas encontrarán aquí un destino diferente, que brilla con luz propia y que ya conquistó el reconocimiento internacional.

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