Historia y campo: el pueblo bonaerense perfecto para un viaje en el día
El feriado del 24 de marzo por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia ofrece a miles de argentinos la posibilidad de disfrutar de una escapada express. Para quienes viven en la Ciudad de Buenos Aires, hay opciones a menos de una hora de viaje que permiten desconectarse de la rutina sin necesidad de planear una estadía prolongada.
Uno de estos destinos es Esteban Echeverría, un pueblo que combina la tranquilidad del campo con la actividad comercial de su centro, ofreciendo una propuesta ideal para conocer en un día.
A menos de 50 kilómetros del Obelisco, este pequeño pueblo atrapa por su serenidad y por ser guardián de las tradiciones y la vida de campo. Es un lugar perfecto para recorrer en un fin de semana largo y hacer un viaje en el tiempo a través de sus calles, bodegones, almacenes y antiguas mansiones.
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Esteban Echeverría es una mezcla perfecta de la vida urbana y rural. La actividad comercial del centro se entremezcla con los paisajes campestres que rodean el pueblo, permitiendo que los visitantes disfruten de un paseo donde la historia local y bonaerense se hace presente en cada rincón.
Casas y locales que cuentan historias
Uno de los sitios más emblemáticos es el Museo Histórico La Campana, ubicado en El Jagüel. Instalado en una casona de campo de 1842, cuenta con siete salas que narran la historia del partido. Su patio central alberga un aljibe, una capilla dedicada a la Virgen de los Remedios y un parque arbolado. Además, en sus instalaciones funciona el Archivo Histórico Municipal, que resguarda documentos de gran valor patrimonial.
Otro lugar que vale la pena conocer es la Estancia Monte Grande, una de las quintas más antiguas de la zona, situada en la localidad de Luis Guillón. Perteneció a Luis Lagos García, político y legislador argentino, y fue lugar de veraneo del entonces presidente Carlos Pellegrini. La estancia conserva su esencia histórica y es un reflejo de la vida rural de aquella época.
Entre las construcciones más imponentes del pueblo se encuentra La Sofía, una majestuosa mansión de estilo francés que perteneció a Enrique Santamarina y Sofía Terrero, vecinos destacados de la comunidad. En esta estancia nació el proyecto para la creación del municipio, por lo que es un sitio de gran relevancia histórica para Esteban Echeverría.
Para quienes buscan adentrarse aún más en el pasado del pueblo, la Granja Guillón es otro punto clave. Fue el hogar de Luis Guillón, quien en 1913 fundó Esteban Echeverría, y en su momento fue una de las casonas más importantes de la zona, reflejando el crecimiento y la identidad del lugar.

La Farmacia Roza es otro testimonio del pasado. Fundada en 1906 y originalmente llamada "Farmacia del Pueblo", fue la primera en establecerse en Monte Grande. Estuvo a cargo del reconocido farmacéutico Haramboure y hasta el día de hoy conserva su esencia histórica, siendo la más tradicional del pueblo.
Sobre el Camino de Cintura, se encuentra el Almacén de Tronchin, el último almacén en pie del antiguo Monte Grande. En sus comienzos, albergó la primera panadería de la zona, conocida como "La Primera de Llavallol". Hoy en día, sigue siendo un punto de referencia tanto para locales como para turistas que buscan revivir la historia de la región.
Finalmente, el Bazar Popey es otro sitio que forma parte de la identidad del pueblo. Fundado en 1948, se encuentra en el mismo lugar donde antiguamente funcionaba el almacén "El Silencio" de Antonio Cervetti. Este bazar mantiene el espíritu de los antiguos comercios de la zona y es un punto de interés para quienes visitan Esteban Echeverría.
Con su combinación de historia, cultura y la tranquilidad del campo, Esteban Echeverría es una opción perfecta para quienes buscan una escapada de un día sin alejarse demasiado de la ciudad. Sus calles, sus edificaciones y sus rincones históricos invitan a un viaje en el tiempo, en un entorno donde el pasado sigue vivo.

