ver más

La ciencia examinó si los perros son como hijos y esto es lo que dijo

Los perros, para muchas personas son más que mascotas, son sus hijos y no está confirmado solo por las mismas personas que así lo sienten, sino que también está confirmado por la ciencia.

Según un estudio reciente, el amor que sienten los dueños por sus perros podría activar las mismas zonas cerebrales que el amor maternal. En la sociedad actual, las mascotas ocupan un lugar vital en los hogares, y cada vez más personas eligen tener compañeros mascotas en lugar de hijos.

Investigadores de la Universidad de Massachusetts llevaron a cabo un estudio analizando las respuestas cerebrales de madres al ver fotos de sus hijos y de sus perros. Descubrieron que áreas cerebrales clave, involucradas en emociones, recompensa y procesamiento visual, se activaban de manera similar en ambos casos.

Este fenómeno, además de tener raíces sociales, parece tener fundamentos biológicos y evolutivos.
Foto: Shutterstock

La relación entre humanos y perros se remonta a más de 50,000 años atrás, marcada por el proceso de domesticación. Esta conexión única se debe a una larga historia de comunicación y convivencia entre ambas especies, que comenzó con la domesticación de los lobos, según registros arqueológicos.

Aunque los científicos evitan el término "amor" al hablar de los sentimientos de los perros hacia los humanos, señalan que los vínculos entre dueños y mascotas son significativos. La oxitocina, hormona de la felicidad, está presente en las interacciones humano perro, lo que indica una conexión emocional bidireccional y puede explicar por qué los perros son excelentes compañeros en la reducción del estrés y el dolor.

 Al menos a nivel cerebral, los humanos pueden equiparar a sus perros con hijos.
Foto: vix

Además, la investigación reveló que cuando los humanos miran a los ojos a sus perros, ambos producen niveles de oxitocina similares. Esta conexión podría atribuirse a genes específicos presentes en el ADN de los perros, que influyen en los comportamientos sociales y fortalecen los vínculos con los humanos.

En conclusión, la relación entre perros y humanos es multifacética y compleja, influenciada por una historia de coevolución. Sin embargo, los expertos advierten sobre los riesgos de humanizar a las mascotas, ya que puede tener repercusiones psicológicas y físicas tanto para los animales como para los dueños.