Cómo deshacerse de los regalos no deseados sin sentirse culpable
Con estos tres hábitos nuevos un hogar puede funcionar sin problemas y sin que uno se sienta abrumado.
Con la Navidad concluyó la temporada de regalos de fin de año y en algunos casos puede que en una familia existan regalos que fueron elegidos con cariño pero que no se necesitan en la casa, porque no hay espacio para guardarlo, o bien porque directamente no se desea tenerlo. ¿Cómo deshacerse de los objetos innecesarios sin sentirse culpable y a la vez poder trasladar ese regalo apreciado (pero no deseado) donde realmente se necesita? Estas tres alternativas pueden ser posibles soluciones:
- Donar esos regalos a organizaciones benéficas o refugios porque siempre en esos lugares habrá una persona necesitada que pueda darles un buen uso. ¿Cómo hacerlo si uno no está acostumbrado a eso? Buscar en Internet las páginas web de refugios y organizaciones benéficas locales, ya que allí suelen informar las listas de las cosas que están necesitando.
- Organizar una fiesta de intercambio. ¿De qué se trata? De organizar una fiesta e invitar a los amigos y que traigan consigo los regalos que ya no quieren. El resultado no sólo van a ser artículos para hacer una donación, sino que también pueden haber objetos que a uno le sirvan para la casa. Para evitar disgustos evitar que algún invitado note que una persona está ofreciendo como regalo lo que el otro le regaló en Navidad
- Llenar un cajón con los regalos que no se van a usar. No es solamente para la Navidad, sino más bien para todo el año: concretamente tener un cajón permanente en casa con los regalos que no se van a usar. ¿Para qué? Porque a lo largo del año hay cumpleaños y otros tipos de celebraciones y teniendo una caja con regalos en la casa se evitar gastar en compras o -cuando llegue el momento- salir corriendo a comprar algo.
Es una apuesta a largo plazo, pero que vale la pena, ya que es mejor para el planeta recircular estos regalos no deseados en lugar de tirarlos a la basura.
