En el sofá y abrazados: la curiosa fotografía que protagonizó Guillermo Alejandro sin Máxima de los Países Bajos
Hace unos meses, Guillermo Alejandro I de los Países Bajos protagonizó una entrañable fotografía junto a Annie, una señora de 89 años que vive en un complejo de caravanas que fueron reconvertidas en viviendas. El rey la había visitado tiempo atrás y le había prometido que volvería cuando el proyecto estuviese terminado.
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La imperdible historia de Guillermo Alejandro I de los Países Bajos y la señora con la que se fotografió
Hacia fines del año pasado, el rey Guillermo Alejandro I cumplió con la palabra que había dado 5 años antes, en 2017. En aquella oportunidad, el monarca de los Países Bajos había visitado lo que era un proyecto de reconversión de caravanas en viviendas habitables y permanentes y había prometido que volvería cuando el mismo estuviese terminado.
El tiempo pasó, el proyecto se concretó y Guillermo Alejandro I regresó al complejo que se encuentra en la localidad neerlandesa de Beukbergen. Allí se encontró con viejos conocidos, entre ellos una señora de quien se acordó perfectamente.
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Annie ahora tiene 89 años y es la habitante más antigua del vecindario. Cuando recibió al rey en su casa, le pidió que se sentara en su sillón. “¿Otra vez en el mismo?”, le preguntó Guillermo Alejandro I, demostrando que recordaba que allí había estado unos años atrás.
Guillermo Alejandro I de los Países Bajos y la tierna historia que se sacó con Annie en un sillón
El esposo de Máxima de los Países Bajos le había preguntado a Annie dónde quería que se sentara, y fue entonces cuando la señora de 89 años le marcó el lugar en cuestión.
Basta con ver la foto que se sacaron juntos para comprobar lo cómodo que se sintió el rey y lo feliz que se puso Annie ante esa situación.
El rey también realizó un paseo por el barrio de viviendas reconstruidas y visitó a otros vecinos de los 600 que viven allí de forma permanente. Asimismo, recibió explicaciones e indicaciones acerca de cómo fue todo el proceso para lograr convertir las caravanas en hogares estables.
Para finalizar, Guillermo Alejandro I comprobó la alegría de los vecinos ante el hecho de cómo mejoró la calidad de vida del barrio. Al mismo tiempo, estos le hicieron saber que hay planes para lograr que el complejo sea aún más habitable.