Las milanesas increíbles de un lugar con historia que no podés dejar de probar
Wikipedia explica que la milanesa es un filete, normalmente de carne vacuna, rebozado, que se cocina frito o al horno. Para algunos, por extensión, se llama milanesa a cualquier rebanada de un ingrediente rebozado y cocido de manera similar, por lo que existen milanesas de cerdo, de pollo, de filetes de pescado, de soja, de berenjena o de mozzarella, entre otros ingredientes. Sin embargo los puristas se niegan a esto, y a lo sumo aceptan, además de la "de carne", la "de pollo".
Lo cierto es que más allá de las definiciones, la milanesa para los argentinos es un verdadero sentimiento, y en su día, nosotros fuimos a charlas con los representantes de la familia de Don Aldo Fossas, un hombre que se hizo famoso justamente, haciéndolas.
El negocio "Don Aldo" es vecino a nuestro diario MDZ Online: caminamos algunas veredas y nos encontramos con Laura, una de sus hijas, con la que nos pusimos a charlar sobre la historia familiar y también sobre este plato adorado (y que a ellos les sale increíble).
"Nuestro negocio es un lugar al que viene la familia, al que vienen los amigos. Vienen a pasar un momento descontracturado, distendido. Un lugar en donde todos se sientan cómodos, y al que no se necesita que se arreglen para venir. Por eso aquí las milanesas son grandes, para compartir”, comienza diciendo Laura apenas llegamos al local.
"La historia del local de Don Aldo es la historia de mi papá, Aldo Fossas. El fue el fundador, nosotros, que ahora llevamos adelante todo, somos la segunda generación".
“Mi papá siempre fue ‘sangüichero’. Trabajaba en relación de dependencia en un local en donde el fuerte eran los sandwiches, y siempre fue muy bueno en lo suyo. Tenía sus secretos y todo le salía espectacular", rememora.
“Antes muchas sandwicherías trabajaban de corrido. Hoy la gente cuando sale de bailar se come una hamburguesa o un choripán… antes se comía un lomito. Y resulta que los de mi viejo eran los más buscados. Mi papá se hizo famoso por la mano que tenía. Él te hacía la mayonesa y la salsa casera, y tenía ciertos tips que no le contaba a nadie y que lo fueron transformando casi que en leyenda".
"En los años 90, que fue la ola de las privatizaciones, lo jubilan a mi abuelo, que también se llamaba Aldo. El decide darle el dinero que le entregan a mi papá, para que se ponga su propio negocio, que se ubica en la Sexta Sección de la Ciudad de Mendoza. Allí mi padre comienza con los lomillos, sigue con pizzas, empanadas… y llegan las milanesas".
"Nuestro negocio familiar fue transcurriendo de esta manera hasta que la vida nos sorprende con un golpe: el fallecimiento de mi papá. Allí los hermanos Fossas tuvimos que ‘trabajar o trabajar’. Yo tenía 18 años y 4 hermanos más chicos. Fue en ese entonces que comenzamos a profesionalizarnos y a crecer poco a poco. Así ampliamos la carta, e incorporamos mucha variedad, como algunos pescados y las pastas famosas de mi madre. De hecho la hemos honrado en la carta, con un sector que se llama las pastas de Nora”.
“El local de la Sexta Sección tuvo tanto éxito que nos comenzó a quedar chico, y por eso nos animamos a desembarcar en la calle Aristides”, explica Laura.
Una milanesa única
“La verdad es que nosotros no somos una franquicia. No trabajamos con apanados ni rebozadores. Aquí hay una milanesa grande, con perejil, y ajito bien cortadito; todo hecho en el día”, explica Laura. “Es por eso que se empezó a convertir en un plato estrella de Don Aldo”.
“La milanesa es una de las comidas favoritas de los argentinos. Yo creo que es muy raro que por lo menos un día a la semana, no comas milanesas. Y no es por nada, pero a la milanesa de Don Aldo, no hay con que darle”, asegura nuestra entrevistada.
A la hora de explicar el éxito de la milanesa de Don Aldo, Laura está segura de que en su momento era el gran tamaño. “En realidad, ese tamaño significaba otras cosas: que era para compartir. Es riquísima, hecha con productos de primera calidad, con nuestro chimichurri especial… pero la magia de esta milanesa es que se comparte, al igual que el momento en que la comes. Es un momento de pareja, de familia, o de amigos. Esto es lo que veo que les pasa a los clientes: comparten la milanesa y un momento hermoso”.
¿Qué milanesas comemos?
“Bueno, tenés la mila clásica, la simple, pero que la podes convertir en ‘milanesa a caballo’, con dos huevos fritos y papas. La napolitana -salsa de tomate, jamón, queso, papas- es definitivamente la que más sale. Y hacemos una milanesa a la criolla, que lleva tomates frescos, queso, pancita ahumada y verdeo”, cuenta Laura y la boca se nos hace agua.
“Las guarniciones son varias, porque además de las típicas papas fritas podes pedir ensalada, o puré… y tenemos una milanesa vegetariana a base de berenjenas a la pizza, que es deliciosa”.
Más allá del menú del día, que es un fuerte impresionante del local y que mucha gente se acerca a comerlo cada jornada, la invitación de la gente de Don Aldo es sencilla: “Pueden venir y probar lo que quieran de toda la carta, porque todo es bueno. Nosotros ya tenemos comiendo a la tercera generación de mendocinos. Aquí viene señor que era traído por su padre… y hoy está él trayendo a sus hijos. Yo misma he visto comer che tiempo a nenes chicos que hoy ya vienen con sus hijos. Son ellos los que me dicen ‘me acuerdo de tu viejo, me acuerdo que en tal lugar se ubicaba siempre tu mamá…’, y eso es un tesoro maravilloso”.
“Yo he crecido con muchos clientes, ene este negocio. Y por eso quiero invitar también a quienes todavía no nos conocen, hoy que es el día de la milanesa, a que se acerquen porque probarán la más rica de sus vidas”, concluye Laura. ¡La invitación está hecha!.


