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Cómo saber qué vino debe acompañar cada comida

En materia de vinos y comidas hay ciertos consejos que nunca fallan. No te pierdas los que te contamos en esta nota.

Ya te contamos cuáles son los vinos ideales para disfrutar con las carnes rojas. En esta oportunidad, abrimos un poco el panorama y compartimos algunos tips para elegir el mejor vino para cada comida. No te pierdas los detalles.

Fuente: pixabay.com

Vinos y comidas: lo más importante que hay que saber

El maridaje es el concepto que describe las relaciones que se establecen entre las comidas y los vinos, siempre tomando como punto de partida la búsqueda de un vínculo eficaz y sumamente satisfactorio para los sentidos.

En muchos casos se reproduce de forma concreta, por ejemplo, a través de la afirmación de que las carnes rojas van mejor con vino tinto, y lo mismo con las pastas y el tuco.

Sin embargo, antes de ir a lo concreto, hay algunas claves que es importante tener en cuenta ya que las mismas dan la pauta de cómo hay que combinar los vinos y las comidas.

En primer lugar, hay que poner el centro de atención en las intensidades de cada parte, es decir, tanto de la comida como del vino. En este sentido, un plato de características livianas y de sabor sutil combina a la perfección con un vino suave y de cuerpo moderado.

Por otra parte hay ciertos ingredientes que no se “llevan” muy bien con los vinos, como es el caso del ajo y el vinagre. En este caso, lo mejor que se puede hacer es evitarlos o bien buscar otra bebida para acompañar la comida.

Maridaje: algunas recomendaciones para combinar vinos y comidas

En muchos casos, la gastronomía consiste en la búsqueda de nuevos sabores, para lo cual resulta necesario la experimentación y la creación de nuevas relaciones. No obstante, esto es más apropiado para aquellos que cuentan con conocimientos en la materia o que poseen una sólida experiencia.

Dicho de otra manera, a veces lo mejor pasa por ir a lo seguro, en especial cuando hay de por medio una comida elaborada y un buen vino que ha requerido de un esfuerzo económico.

Para comenzar, hay que decir que para los aperitivos no hay nada mejor que los vinos blancos secos y los espumosos, lo cual se puede hacer extensivo para las ensaladas y los platos en los que los vegetales son protagonistas.

En el caso de los pescados, depende mucho de la variedad elegida y del sabor de la misma. Los más suaves se disfrutan bien con vinos blancos o tintos ligeros. Por su parte, si están acompañados con alguna salsa se puede hacer uso de un vino más intenso.

Como ya se mencionó, los vinos tintos son grandes aliados de las carnes rojas y las pastas. Al mismo tiempo, son ideales para aquellos platos que tienen muchos condimentos y sabores complejos.

Para finalizar, hay que mencionar que el mismo criterio se aplica también en el caso de los quesos. Cuanto más simple sea el sabor de estos, más liviano y sutil será el vino que hay que elegir.

Luego de leer todo esto, ¿ya sabes cuál es la próxima combinación de vino y comida que te gustaría probar?