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Por qué es importante planificar tu vida, según la psicología

La planificación contribuye al bienestar emocional y protege la salud mental
Según la psicología, es importante planificar tu vida Foto: Shutterstock
Según la psicología, es importante planificar tu vida Foto: Shutterstock

La planificación permite que podamos estar seguro del rumbo que tomamos, así como también reduce la ansiedad provocada por la incertidumbre. Cuando establecemos nuestras prioridades y nos preparamos para afrontar los desafíos cotidianos, nos brinda una sensación de bienestar y control, por lo que, para la psicología, es importante planificar tu vida.

La planificación es una herramienta que nos brinda estabilidad emocional y nos ayuda a cumplir con nuestros objetivos trazados, lo que se traduce también en un bienestar de la salud mental.  

La planificación te brinda bienestar emocional y psicológico. Foto: Shutterstock

 “La planificación ayuda a organizar las demandas diarias y a lidiar con los desafíos de manera más efectiva. Esto es particularmente importante en una era donde las personas están sometidas a múltiples fuentes de estrés, desde el trabajo hasta las relaciones interpersonales. Tener una visión clara del futuro, dividida en metas alcanzables y bien estructuradas, puede prevenir el agotamiento emocional y reducir el riesgo de problemas como la depresión y la ansiedad”, explica el psicólogo español Alberto Ruano Teruel.

A pesar de contar con una buena planificación, muchas personas caen en la procrastinación, y aunque se crea que posponer las tareas es la ausencia de un plan, se debe a varios factores.  

Planificar te ayuda a afrontar con seguridad los desafíos de la vida. Foto: Shutterstock

La procrastinación puede ser la manera que tenemos de evitar situaciones estresantes, como por ejemplo ir al dentista o cambiar de trabajo. En estos casos, la planificación no es suficiente ya que esto está relacionado con el miedo, ansiedad o vergüenza.  Por otro lado, el perfeccionismo puede convertirse en un problema para alcanzar nuestros objetivos, posponiendo proyectos una y otra vez, que difícilmente vean la luz en un futuro cercano.

Finamente, la procrastinación también se debe al tipo de sociedad en la que vivimos, donde se premian algunas conductas y se castigan otras. En ese sentido, tratar de adaptase socialmente puede hacer que posterguemos tareas que quizás en otra situación la podamos realizar obteniendo buenos resultados.