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El alimento que acelera el envejecimiento y no debes consumir, según los expertos

Si bien este es un proceso natural existen factores alimenticios que pueden acelerarlo
No sólo comemos para nutrirnos. ¿Qué es la alimentación emocional? Foto: Shutterstock

No sólo comemos para nutrirnos. ¿Qué es la alimentación emocional? Foto: Shutterstock

A medida que pasan los años, el cuerpo va mostrando su desgaste y deterioro, donde una de las primeras señales de envejecimiento son la aparición de arrugas en la piel y canas en el cabello. Si bien este proceso es algo natural e inevitable, se podría acelerar si consumes ciertos alimentos que el doctor y biólogo cardiovascular egresado de la Universidad de Harvard, William Li, recomienda eliminar de tu dieta diaria.

Y es que, estos alimentos pueden afectar no solo nuestra apariencia externa, sino también nuestra salud interna, por lo que el especialista aconseja no consumir carnes rojas y procesadas, que son perjudiciales en ese sentido. En una entrevista para el medio británico “The Mirror”, el experto afirmó que una alimentación balanceada y rica en ayuda a “preservar la integridad de los vasos sanguíneos, lo que a su vez puede contribuir a un envejecimiento más lento y saludable”.

El consumo excesivo de carne roja acelera el proceso de envejecimiento, según los expertos. Foto: Shutterstock

 "Los alimentos pueden ayudarnos a mantener la elasticidad juvenil de los vasos sanguíneos", dijo el cardiólogo, haciendo hincapié en la importancia del cuidado del sistema circulatorio para “mantener la flexibilidad del cuerpo y proteger el revestimiento interno de los canales por donde circula la sangre”.  

El consumo habitual de carnes rojas podría aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas. Foto: Shutterstock

Según el experto, si consumes de manera habitual carnes rojas y procesadas esto genera un entorno inflamatorio que hace difícil la regeneración de las células y acelera su deterioro, disminuyendo de esta manera la flexibilidad del cuerpo y provocando la obstrucción de las arterias por la formación de placas. En ese sentido, su consumo excesivo, también aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como dolencias cardiovasculares o diabetes tipo 2, lo que contribuye al envejecimiento prematuro.