Haz tus propias tortillas de quinoa con esta receta fácil y barata
Si te cae pesado el trigo o el maíz, o simplemente quieres una alternativa sin gluten para tus tortillas, la quinoa es perfecta. Esta receta fácil y económica te permitirá hacer tortillas super flexibles y saludables con solo cuatro ingredientes.
Lo primero que debes hacer es lavar bien la quinoa para eliminar su sabor amargo natural. La quinoa tiene una capa de saponinas, que son las responsables de su amargor, pero se eliminan con un buen lavado. Colócala en un colador fino y enjuágala bajo el grifo de agua fría, frotando los granos con las manos hasta que el agua salga transparente.
Una vez que la quinoa esté bien lavada, mide 100 gramos de quinoa y 210 mililitros de agua. Esta proporción es para obtener la consistencia adecuada de la mezcla. Vierte la quinoa y el agua en una licuadora junto con una pizca de sal y un chorrito de aceite de oliva.
Licúa la mezcla hasta que quede completamente homogénea y sin grumos. La consistencia debe ser similar a la de una masa líquida, fácil de verter y esparcir. Si la mezcla está demasiado espesa, puedes añadir un poco más de agua, una cucharada a la vez, hasta obtener la textura deseada.
Ahora, es momento de cocinar las tortillas. Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-alto y engrásala ligeramente con un poco de aceite de oliva. Es importante que la sartén esté bien caliente antes de verter la mezcla, ya que esto ayudará a que se cocinen de manera uniforme y no se peguen.
Vierte una porción de la mezcla en la sartén caliente, utilizando un cucharón o una taza medidora para asegurarte de que cada tortilla tenga un tamaño similar. Deja que la tortilla se cocine durante unos dos a tres minutos, o hasta que los bordes comiencen a despegarse y la superficie esté cocida y opaca. Con una espátula, voltea cuidadosamente la tortilla y cocina por el otro lado durante uno o dos minutos más, hasta que esté bien cocida y ligeramente dorada. Repite el proceso con el resto de la mezcla.