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El trucazo para que tus toallas siempre huelan rico y no a humedad

Con estos sencillos trucos tus toallas siempre estarán frescas y listas para usarse.
Tus toallas recuperarán la frescura. Foto: Archivo

Tus toallas recuperarán la frescura. Foto: Archivo

Cuando las toallas cogen humedad, por mucho que las laves, aparece un característico mal olor, en ocasiones acompañado de una mancha amarillenta. Así que con estos trucos sencillos y podrás mantenerlas oliendo bien y libres de hongos.

Primero, es necesario ventilar el baño. Si tu baño retiene humedad, tus toallas también lo harán. Esto significa que, incluso después de lavarlas, pueden volver a oler mal en poco tiempo. Abre las ventanas y usa un ventilador si es necesario para asegurar una circulación de aire adecuada. 

Ventila tu baño.

Cuando cuelgas las toallas para secar, asegúrate de que estén bien estiradas. Deben estar lo más expuestas posible a la luz directa, del sol, ya que ayuda a eliminar las bacterias que causan el mal olor. Si no es posible secarlas al sol, utiliza un secador de aire caliente o un deshumidificador para acelerar el proceso.

En cuanto a la frecuencia de lavado, lo ideal es que las toallas se laven cada par de días. Puede parecer excesivo, pero este hábito ayuda a evitar la acumulación de humedad y bacterias. Utiliza una cantidad moderada de jabón, ya que el exceso de detergente puede quedar atrapado en las fibras de la toalla, contribuyendo a la formación de malos olores.

Estos trucos caseros son infalibles.

Para quitar el mal olor, uno de los métodos más efectivos es usar vinagre de alcohol y bicarbonato de sodio. Agrega una taza de vinagre de alcohol durante el ciclo de enjuague y media taza de bicarbonato de sodio junto con el detergente durante el lavado. 

Otra opción es poner a remojo las toallas con olor a humedad y añadir al agua una cucharada grande de sal por cada litro y unas gotas de aceite esencial de limón. La sal ayuda a desinfectar y eliminar las bacterias, mientras que el aceite esencial de limón aporta un agradable aroma fresco. Deja las toallas en remojo durante al menos una hora antes de lavarlas a 40 grados en la lavadora.