La mejor manera de bajar de peso, según Harvard
Para adelgazar es importante llevar una dieta saludable acompañada de actividad física regular, sin embargo, expertos de la Universidad de Harvard señalan que para bajar de peso también hay que tener en cuenta dos aspectos importantes como la hidratación y el descanso.
En ese sentido, el dormir no es solamente una actividad placentera que nos permite recargarnos de energía para realizar nuestras actividades al día siguiente. Cuando tenemos un buen descanso, el cuerpo se recupera y se reinicia, mejora la memoria, se fortalece el sistema inmune, baja la presión sanguínea y la inflamación del cuerpo, que es uno de los motivos por lo que también se pierde peso saludablemente.
Descansar para acelerar el metabolismo
El metabolismo es el proceso por el cual nuestro cuerpo gasta energía y quema calorías, por lo que cuando se acelera perdemos peso más rápidamente. El metabolismo se mantiene activo todos los días y todo el día, incluso cuando descansamos o dormimos, convirtiendo los alimentos y nutrientes en la energía necesaria para nuestro organismo.
Si bien el metabolismo se acelera con la alimentación y ejercicios, un estudio realizado por Chih-Hao Lee, médico y profesor de la Universidad de Harvard, señala que un descanso adecuado tiene mucho que aportar en este proceso. Asimismo, estos resultados son avalados también por Charlene Gamaldo, directora médica de la Universidad Johns Hopkins. En la investigación afirman que el sueño es un momento de reparación para el cuerpo, en el que se equilibra el metabolismo.
La mayoría de las personas necesitan entre 7 y 9 horas cada noche para conseguir que su cuerpo funcione correctamente. En el momento en el que no se cumplen, comienza a seguir una serie de hábitos que perjudica a nuestra pérdida de peso, como comer con ansiedad. Asimismo, la falta de sueño interfiere en con los niveles de las hormonas que regulan el apetito. Las investigaciones señalan que una persona que duerme poco siente más hambre, y que aquellas que dormían entre 4 a 6 horas tenían más masa corporal que las que lo hacían de 7 a 9 horas por noche.
Según otro estudio de la Universidad de Chicago dice que la falta de sueño nos deja “metabólicamente aturdidos”, ya que en solo cuatro días de mal descanso comienza a fallar la capacidad que tiene nuestro cuerpo de procesar la insulina, hormona que convierte el azúcar y otros alimentos en energía, por lo que se convierten en grasa que acumula nuestro organismo.
Por último, la falta de sueño puede tener serias implicancias metabólicas y cardiovasculares, así como está asociado con algunas enfermedades y el envejecimiento prematuro de la piel, con apariciones de arrugas y disminución de su firmeza.