Haz esta pasta sin harinas blancas y muy nutritiva
La base de esta receta de pasta es una combinación de papa y zanahoria, dos vegetales que aportan una gran cantidad de vitaminas y minerales. La papa es rica en potasio y vitamina C, mientras que la zanahoria es una excelente fuente de betacaroteno, que tu cuerpo convierte en vitamina A.
El primer paso para preparar esta pasta es hervir una papa y una zanahoria hasta que estén completamente blandas. Una vez que estén cocidos, escurre el agua y colócalos en un bol grande. Añade sal, pimienta y ajo en polvo al gusto. Machaca los vegetales hasta obtener un puré suave y homogéneo.
Ahora, es el momento de agregar la maicena o fécula de maíz. Añade seis cucharadas de maicena al puré de vegetales y mezcla bien. Es importante trabajar la masa hasta que quede compacta y no pegajosa. Si está demasiado húmeda, puedes añadir más maicena poco a poco hasta alcanzar la textura deseada y que te permita formar bolitas de masa que mantengan su forma durante la cocción.
Una vez que la masa esté lista, divide pequeñas porciones y forma bolitas con las manos. Para darles una forma más interesante y facilitar la cocción uniforme, utiliza un pico de botella para presionar suavemente en el centro de cada bolita, creando una pequeña depresión.
El siguiente paso es saltear las bolitas de pasta en una sartén con un poco de aceite de oliva. Calienta la sartén a fuego medio y añade suficiente aceite para cubrir el fondo. Coloca las bolitas de pasta en la sartén y deja que se doren ligeramente por todos lados. Luego añade un poco de agua a la sartén y cubre con una tapa. El vapor ayudará a cocinar la pasta por dentro, asegurando una textura suave y tierna. Para darle un toque final de sabor, añade salsa de soya, un diente de ajo rallado y perejil fresco picado.