Estas son las enfermedades que combate el pistacho
Si hablamos de snacks debemos decir que los frutos secos son ideales para saciar los antojos que podamos tener a lo largo del día. Además de ser deliciosos, cuentan con propiedades beneficiosas para la salud. En ese sentido, están los pistachos, que debes consumirlos si padeces estas enfermedades.
Si bien los pistachos son deliciosos, no son tan populares, y esto puede ser así por el esfuerzo que supone pelar la cáscara para comerlos. Sin embargo, son ideales para apagar antojos y el tiempo que toma quitarle la cáscara es un punto relevante si hablamos de dietas, ya que puedes llevar la cuenta de cuantos frutos has comido.
Los pistachos cuentan con diversas propiedades beneficiosas para la salud, por lo que es recomendable incluirlos en tu plan alimenticio diario, ya que se destacan entre el resto de los frutos secos por su alto valor nutritivo. Contienen un 20% de proteína vegetal y son ricos en hidratos de carbono, que aportan energía. Además, son una fuente grasas insaturadas, fósforo, potasio, hierro, zinc y vitamina E. Por último, poseen antioxidantes y fibra, ideales para el sistema digestivo.
Los pistachos ayudan a reducir el riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares, como los infartos de miocardio o accidentes cerebrovasculares, ya que poseen vitamina E, ácido fólico y fitoesteroles. Por otro lado, una investigación de la Universidad de Pennsylvania, concluyó que consumir pistachos mejora el control de la desaturasa, una encima que genera ácido graso, y produce un leve descenso en el colesterol LDL.
Asimismo, los pistachos combaten la hipertensión arterial, además de, en situaciones de estrés, reducir la presión arterial sistólica y la frecuencia cardíaca. Además, mejoran la resistencia a la insulina y controlan los niveles de glucosa en la sangre, según lo demostró un estudio realizado la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona, determino también que los pistachos son buenos para evitar la diabetes tipo II.
Otro estudio de la Universidad de Toronto demostró que los efectos eran mínimos si se consumían pistachos solos, pero si lo hacían después de una comida alta en carbohidratos, sí que había una respuesta más clara ante el paso del azúcar al organismo.