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Los cuatro fenotipos del sueño y su curioso impacto en la salud

A la hora de dormir, existen diferentes formas de soñar y un estudio científico reveló los diferentes tipos además de su influencia en nuestro bienestar.
Cuáles son los diferentes fenotipos de sueño (Shutterstock). Foto: Shutterstock
Cuáles son los diferentes fenotipos de sueño (Shutterstock). Foto: Shutterstock

La ciencia ha demostrado la importancia del sueño para la salud general de las personas. Dormir es una de las prácticas más necesarias para funcionar en el día a día, por lo que una serie de investigaciones resumió cuáles son las cuatro formas de dormir y qué impacto tiene cada una de ellas dentro de nuestra rutina.

La cantidad de horas de sueño y su calidad tienen un impacto directo en el desarrollo de enfermedades metabólicas como la diabetes y la obesidad, así como en trastornos neurodegenerativos y problemas de salud mental.

La mala calidad del sueño no es un fenómeno uniforme; de hecho, existen varias formas de experimentarlo. Esta complejidad plantea preguntas sobre qué se considera "dormir mal" y si es posible modificar nuestros patrones de sueño con el tiempo. Un reciente estudio abordó estos interrogantes al describir diferentes fenotipos de sueño.

Cuáles son las diferentes formas de dormir (Shutterstock).

A través del análisis de respuestas de una encuesta realizada a 3683 individuos en dos momentos diferentes de sus vidas, separados por diez años, los científicos comenzaron a comprender el impacto diferenciado de las formas de dormir en la salud.

Según un artículo de The Conversation, un extenso equipo de investigadores de diversas universidades, principalmente de Estados Unidos, llevó a cabo un estudio longitudinal de gran alcance. Tras analizar a 3683 personas, los científicos buscaron identificar patrones en las formas de dormir y su evolución a lo largo del tiempo.

Este estudio meticuloso reveló la existencia de cuatro "fenotipos de sueño", clasificados según varios criterios:

1. Buenos dormidores: aquellos que generalmente dormían las horas necesarias, mostrando una buena calidad de sueño.

2. Dormidores insomnes: personas que luchaban por dormir la cantidad suficiente, experimentando fatiga durante el día y dificultades para iniciar el sueño.

3. Dormidores de fin de semana: mayoritariamente jóvenes, tendían a dormir menos durante la semana y compensar durmiendo más el fin de semana.

4. Siesteros: generalmente de mayor edad, disfrutaban de una buena calidad de sueño nocturno y tenían el hábito de hacer siestas frecuentes.

Los diferentes fenotipos de sueño (Shutterstock).

Una de las preguntas clave que los investigadores buscaron responder fue si estos fenotipos de sueño se mantenían estables a lo largo del tiempo. Los resultados indicaron que un notable 77% de los participantes conservó su patrón de sueño durante el periodo de diez años. Sin embargo, esta estabilidad varió entre los fenotipos, siendo los siesteros y los insomnes los más constantes en sus patrones de sueño.

Por otro lado, una proporción significativa de los dormidores de fin de semana experimentó cambios hacia otros fenotipos, principalmente hacia siesteros o insomnes, sugiriendo una evolución en sus patrones de sueño a medida que envejecían.

Existen cuatro fenotipos de sueño (Shutterstock).