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Un estudio reveló que las caricias y los abrazos son fundamentales para estar bien

El contacto físico, ya sean caricias o abrazos, juega un papel fundamental en el bienestar emocional y físico de las personas, y así lo han confirmado nuevas investigaciones.

Desde el nacimiento, el tacto es el primer sentido que desarrollamos, es nuestra manera de conectarnos con el entorno y las personas a nuestro alrededor. Más allá de su función social, nuevas investigaciones han confirmado que las caricias, los abrazos o los besos, tiene beneficios en la salud física y mental.

A través del contacto físico, establecemos vínculos emocionales con la familia, amigos y pareja. Un estudio publicado en la revista Nature Human Behaviour, basado en más de 200 investigaciones con más de 13,000 participantes, encontró que el tacto tiene la capacidad de aliviar el dolor y reducir los niveles de estrés y ansiedad.

Cuando alguien recibe un abrazo o un masaje, el cuerpo libera hormonas como la serotonina y la oxitocina, responsables del placer y la conexión emocional. Además, el tacto también disminuye la producción de cortisol, la hormona del estrés, según señaló Pilar López, psiquiatra y decana de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid. Estas reacciones químicas generan una sensación de bienestar y tranquilidad, ayudando a reducir la tensión y mejorar el estado emocional.

Las caricias y los abrazos son fundamentales en el bienestar emocional y físico de las personas, según confirmaron nuevas investigaciones.
(Shutterstock)

Según el estudio, las caricias o masajes en la cabeza, especialmente en la cara o el cuero cabelludo, producen mayores beneficios, ya que estas áreas tienen muchas terminaciones nerviosas y suelen acumular tensión cuando se experimenta estrés o algún trauma. La estimulación de estas zonas ayuda a relajar el cuerpo y a disminuir la ansiedad, aportando un efecto calmante.

Jerónimo Saiz, psiquiatra y profesor emérito de la Universidad de Alcalá de Henares, explicó que los beneficios del contacto físico pueden variar según la cultura. En la población sudamericana que fue analizada, los efectos positivos fueron mayores en comparación con la norteamericana y europea. Esta diferencia podría deberse a que ciertas culturas son más abiertas al contacto físico, mientras que otras lo rechazan.

Las caricias y los abrazos son fundamentales en el bienestar emocional y físico de las personas, según confirmaron nuevas investigaciones.
(Shutterstock)

Los investigadores también descubrieron que el impacto de este tipo de acercamiento es mayor en pacientes con enfermedades físicas o mentales. López sugirió que esto puede ser porque a menudo se sienten aisladas y, por lo tanto, buscan más el contacto físico, por lo que eliminar esta distancia emocional y corporal puede ser un factor clave para mejorar su bienestar y contribuir a su recuperación.

Actividades como abrazar o acariciar, manera saludable y respetuosa, pueden ser parte de una estrategia para mejorar la salud emocional y mental. Al valorar el poder del tacto, podemos crear una sociedad más empática y consciente de la importancia de la conexión humana para nuestro bienestar.