Con estos ingredientes naturales quitarás los malos olores de la heladera
La heladera, a veces, puede ser un lugar propenso a acumular malos olores. Estos olores desagradables pueden ser causados por diferentes factores, como restos de comida, derrames, moho o bacterias. Afortunadamente, existen formas sencillas y efectivas de eliminar estos malos olores con tan solo ingredientes naturales que probablemente ya tengas en casa: bicarbonato de sodio y café recién molido.
El bicarbonato de sodio es conocido por sus propiedades desodorizantes y su capacidad para absorber olores. Para una limpieza específica que elimine el olor en general, mezcla 1/4 de taza de bicarbonato de sodio con agua tibia y limpia el interior de la heladera con una esponja. Asegúrate de llegar a todas las solapas y ranuras, y también al sello de goma que rodea el contorno de la puerta para mantener la unidad hermética. Las bacterias suelen esconderse en estas áreas. Enjuaga las superficies con una toalla limpia embebida en agua y luego sécalas. Lava los estantes y cajones en la pileta o la bañadera y asegúrate de secarlos antes de volver a colocarlos en su lugar.
Otra técnica efectiva para eliminar los malos olores es utilizar café recién molido. El café tiene un aroma fuerte que puede ayudar a neutralizar otros olores desagradables en la heladera. Simplemente coloca un recipiente abierto con café recién molido dentro del refrigerador y déjalo actuar durante unas horas o incluso toda la noche.
Si los malos olores persisten después de probar estas dos técnicas, es posible que haya alguna combinación de comida, moho y bacterias oculta en la heladera que necesite ser eliminada. En este caso, será necesario realizar una limpieza más profunda.
Para ello, primero extrae todos los alimentos de la heladera y colócalos en una bolsa térmica con hielo para mantenerlos frescos mientras limpias. Desenchufa la heladera para evitar accidentes eléctricos durante el proceso.
Exprime un limón en una taza de agua caliente y agrega también la cáscara del limón. Calienta esta mezcla en la hornalla hasta que esté tibia pero no hirviendo. Vierte el agua con limón caliente en un recipiente resistente al calor y colócalo dentro del refrigerador. Cierra la puerta y deja actuar durante unos minutos para permitir que el vapor penetre en todas las grietas y elimine los malos olores.