El truco para que tus ollas queden brillantes
Quien a menudo prepara deliciosas comidas para deleitar a su familia o amigos sabe que en la cocina hay utensilios que se convierten en fieles aliados durante la preparación. Lo cierto es que algunos de ellos muestran signos de deterioro con el paso del tiempo como es el caso de las ollas, sin embargo, existe un truco para que queden brillantes y como nuevas.
El deterioro de los utensilios de cocina es una señal de que han sido bien utilizados en la cocina. Pese a ello, es importante estar atento a estos signos de desgaste, y antes de deshacerte de esas ollas que han perdido su brillo, puedes probar estos métodos simples y económicos para eliminar el óxido y dejarlas relucientes.
Así eliminarás el óxido de tus ollas
- Vinagre blanco y bicarbonato de sodio: una combinación efectiva es el vinagre blanco y el bicarbonato de sodio. Cubre la superficie oxidada con bicarbonato y añade vinagre blanco. Deja que la mezcla actúe durante al menos una hora, luego frota con una esponja. Este método no solo quita el óxido, sino que deja tus ollas relucientes.
- Limón y sal: espolvorea sal sobre el óxido y exprime limón sobre ella. Deja actuar durante unas horas y frota con una esponja. La acidez del limón disuelve el óxido y la sal actúa como abrasivo suave.
- Papel de aluminio y agua caliente: llena la olla con agua caliente, agrega tiras de papel de aluminio y deja reposar toda la noche. Al día siguiente, frota con el papel de aluminio y el óxido se desprenderá fácilmente. Este método es ideal para ollas de acero inoxidable.
- Aceite y sal: Después de eliminar el óxido, protege tus ollas aplicando una mezcla de sal y aceite. Esto previene la formación futura oxidación y mantiene tus utensilios en óptimas condiciones.
Precauciones que debes tomar
Luego de realizar alguno de estos procedimientos, recuerda enjuagar bien las ollas para evitar residuos. Con estos trucos caseros, no sólo salvarás tus utensilios del óxido, sino que también prolongarás su vida útil.