El ejercicio que compensa la falta de sueño y mejora nuestro rendimiento
La actividad física es una excelente medicina tanto para el cuerpo como para el cerebro, como lo demuestra un estudio realizado por la Universidad de Portsmouth en el Reino Unido. Esta investigación examinó cómo el sueño o insomnio, los niveles de oxígeno y el ejercicio afectan nuestra capacidad para realizar tareas.
Aunque dormir bien es crucial para enfrentar los desafíos diarios y tener una vida plena, a veces no logramos conciliar el sueño adecuadamente. Sin embargo, este estudio propone un método que puede ayudarnos a rendir durante el día a pesar de la falta de sueño.
El doctor Joe Costello, perteneciente a la facultad de Ciencias del Deporte, la Salud y el Ejercicio, comenzó detallando: "Sabemos que el ejercicio mejora o mantiene nuestro rendimiento cognitivo, incluso cuando se reducen los niveles de oxígeno".
"Sin embargo, este es el primer estudio que afirma que también mejora la parálisis cerebral después de la privación total y parcial del sueño y cuando se combina con hipoxia (cuando no llega suficiente oxígeno al cerebro)", agregó el especialista.
¿Qué hacer para rendir durante la jornada si no dormimos bien? Los investigadores encontraron que realizar ejercicio moderado durante 20 minutos, como andar en bicicleta, tiene efectos positivos en nuestra salud cuando no hemos dormido lo suficiente.
En dos experimentos separados, con 12 participantes cada uno, se analizaron diferentes aspectos. En el primer grupo, se analizó el impacto de la privación parcial del sueño en el rendimiento cognitivo de una persona. En el segundo, se examinó el impacto de la privación total del sueño y la hipoxia.
El resultados del estudio: En ambos casos, los participantes experimentaron una mejora en el rendimiento cognitivo después de realizar 20 minutos de ciclismo con intensidad moderada. El doctor Costello destaca la importancia de la intensidad y duración del ejercicio, señalando que un programa más largo y más intenso podría resultar estresante para los participantes.
Los investigadores sugieren que el ejercicio mejora el rendimiento cognitivo al aumentar el flujo sanguíneo cerebral y la oxigenación, incluso en un entorno con bajos niveles de oxígeno. Este efecto se atribuye a cambios en las hormonas reguladoras del cerebro y factores psicofisiológicos como el flujo sanguíneo cerebral, la excitación y la motivación.