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¿Son necesarias las duchas vaginales?: mitos y verdades

Ten en cuenta estos consejos antes de hacer una ducha vaginal.

Las duchas vaginales han sido un tema de debate en el ámbito de la salud femenina durante mucho tiempo. Algunas mujeres creen que son necesarias para mantener una buena higiene íntima, mientras que otras consideran que pueden ser perjudiciales para la salud vaginal. La doctora Marta Sánchez-Dehesa, Directora de HM IMI Toledo y jefa del equipo de ginecología deja entrever algunos mitos y verdades.

Uno de los mitos más comunes sobre las duchas vaginales es que son necesarias para limpiar la vagina y prevenir infecciones. Sin embargo, según la doctora Sánchez-Dehesa, las duchas vaginales no son necesarias y pueden interferir con el equilibrio natural de bacterias en la vagina, lo que aumenta el riesgo de infecciones. “La vagina tiene su propio sistema de limpieza que se encarga de eliminar las bacterias dañinas de forma natural, por lo que no es necesario recurrir a duchas vaginales para mantenerla limpia”.

La vagina tiene su propio sistema de limpieza.

Otro mito frecuente es la creencia de que hay que limpiar el interior de la vagina con algún tipo de producto. La doctora Sánchez-Dehesa señala que esto es completamente falso, ya que la vagina es capaz de limpiarse a sí misma gracias a su flora vaginal. Limpiar el interior de la vagina con productos perfumados o jabones puede alterar el pH natural de la vagina y causar irritación, lo que aumenta el riesgo de infecciones como vaginosis bacteriana o candidiasis.

En cuanto a los productos perfumados para limpiar la vulva, también es importante tener cuidado. La doctora Sánchez-Dehesa advierte que estos productos pueden irritar la piel sensible alrededor de la vulva y alterar su pH natural, lo que puede provocar molestias e infecciones. Lo mejor es utilizar agua tibia y un jabón suave sin fragancias para limpiar esta zona delicada del cuerpo.

Evita las duchas vaginales.

Además, las duchas vaginales también pueden aumentar el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual (ETS). Al alterar el equilibrio natural de bacterias en la vagina, las duchas pueden hacer que sea más fácil para las ETS como clamidia o gonorrea infectar el tracto genital femenino. Por lo tanto, es importante evitar las duchas vaginales si se quiere reducir el riesgo de contraer una ETS.