El hábito que alarga la vida de las mujeres y por qué deben hacerlo a diario
Según un estudio realizado por la Universidad de Harvard en colaboración con el Brigham and Women’s Hospital, el simple acto de caminar regularmente reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares y prolonga la vida. Este hallazgo subraya la importancia de mantenerse en movimiento, especialmente a medida que las mujeres envejecen.
La investigación, publicada en JAMA Internal Medicine, reunió datos durante casi una década y analizó a más de 14,000 mujeres mayores de 62 años. Los resultados fueron contundentes: aquellas que acumulaban más pasos diarios mostraban entre un 30% y un 40% menos de riesgo de mortalidad en comparación con quienes llevaban una vida sedentaria.
Harvard señala que caminar al menos 4,000 pasos al día marca una diferencia en la salud. Lo mejor es que esta meta no exige grandes esfuerzos ni equipos especializados. Actividades simples como moverse dentro de casa, realizar diligencias o caminar a la tienda del barrio. Incluso estrategias como bajarse unas paradas antes del transporte público o dar un paseo después de las comidas se convierten en aliados para sumar pasos.
Este hábito beneficia el corazón y tiene un efecto preventivo frente a enfermedades metabólicas y respiratorias. El movimiento diario ayuda a regular el azúcar en sangre, controlar el peso corporal y mantener los pulmones en buen estado. Además, reduce el estrés y mejora el estado de ánimo.
La práctica de caminar es tan útil para mujeres activas como para aquellas que buscan retomar una rutina física. Su facilidad para adaptarse a cualquier contexto hace que se convierta en una herramienta para fortalecer el cuerpo y protegerlo de las enfermedades crónicas asociadas con el envejecimiento.
