ver más

Cómo plantar calabaza en tu huerto

La calidad del producto dependerá de varios factores como el suelo, riego y luz solar

La calabaza es una de las verduras más utilizadas en el mundo gastronómico que por su delicioso sabor es el ingrediente principal en diversas recetas. Si bien es un producto de campo, también puedes plantarla en tu huerto, de manera a tener fresca y a mano para tus preparaciones culinarias.

La calabaza tiene un ciclo de crecimiento que va desde los 90 a 120 días desde el momento de la siembra hasta la primera cosecha. Asimismo, la calidad de la calabaza dependerá de diversos factores como el suelo, el riego y la luz solar que le llegue a la planta. Se la debe cosechar cuando su cáscara esté dura y de color anaranjado, así también, puedes darte cuenta de que está lista golpeándola suavemente, en el caso de que suene hueca, es señal de que está en condiciones para su cosecha.

EL proceso de crecimiento es de 90 a 120 días después de la siembra. Foto: Shutterstock

Pasos para cultivar la calabaza

Lo primero será elegir el lugar adecuado ya que la calabaza necesita mucho espacio para crecer ya que la planta tiende a expandirse, por lo que debe estar en un área amplia para que pueda desarrollarse correctamente, además de contar con una buena exposición a la luz del sol ya que necesita al menos 6 horas diarias de luz directa.

Por otro lado, el suelo debe estar bien drenado y contener los nutrientes necesarios agregando abono orgánico antes de sembrar las semillas. La época ideal para sembrar la calabaza es durante la primavera. Debes sembrar haciendo pequeños montículos en la tierra y colocar 2 o 3 semillas en cada uno de ellos a una profundidad de unos 3 cm dejando una separación entre planta y planta de 1 metro entre cada una.

La planta necesita al menos 6 horas diarias de luz directa. Foto: Shutterstock

Durante las primeras etapas el suelo se debe mantener húmedo por lo que el riego es clave para el correcto desarrollo de la calabaza. A medida que vaya creciendo la planta debes disminuir la frecuencia del riego, pero asegurándote de que el suelo nunca esté completamente seco. El mejor momento del día para regar la planta es temprano a la mañana.

Finalmente, debes realizar un control de plagas para evitar que la planta sea atacada por estos organismos revisando con regularidad sus hojas para detectar si existe algún problema de insectos o enfermedades, retirando las hojas que puedan estar infectadas para impedir que se propague.