La curiosa colección de Vicente Fernández que nadie se imaginaba
De no creer, pero una oportunidad que Vicente Fernández abrió las puertas de su rancho y dio una entrevista exclusiva, contó muchas curiosidades acerca de su vida y entre ellas, confesó cuál era uno de sus pasatiempos favoritos.
Vicente Fernández, muy conocido popularmente como el “Charro de Huentitán” en el año 2016 con motivo de su retiro de los escenarios, dejó conocer su rancho `Los tres Potrillos´. Un lugar mágico en el que el cantante vivió mejores momentos junto a su familia.
En ese entonces, tenía 76 años y 49 años de carrera. Vicente Fernández había decidido retirarse de los escenarios y lo hizo un 16 de abril en el Estadio Azteca invitando a sus fans de manera gratuita. Lo había anunciado a través de su perfil de Instagram. Fue Alejandro Fernández, su hijo, quien lo acompañó con un par de canciones para darle el adiós a su público fiel.
El Chente, como mejor se le conoce, precisamente en el año 2011 recibió a un medio exclusivo en su rancho "Los Tres Potrillos" para hablar de todo, de su amor por su esposa Doña Cuquita, su fortuna y sus hijos, aunque enfatizó en algo: "No dejo de cantar si no se cansan de aplaudir".
Muy amablemente hizo un recorrido por todo su hogar y mientras, iba contando curiosidades de su vida, gustos personales y hasta mostró una curiosa colección que nadie se imaginaría.
Mucho talento: La curiosa colección de Vicente Fernández
Como siempre se lo ha visto, directo y sin rodeos, respondió todo lo que le preguntaban. En un momento de su recorrido por cada rincón del rancho, dejó atónitos a todos con una afición que, al parecer es similar a la de la cantante Selena, la “Reina del Tex – Mex”.
La curiosa colección que se vio en toda una pared, fueron decenas de huevos decorados y pintados en diferentes texturas y tamaños. Si, al parecer sorprendió a más de uno confesando que le apasionaba pintar a mano huevos de gallina o avestruz.
Algunos de ellos eran obra de el mismo y otros adquiridos de algún rincón del mundo. Muchos de sus conocidos ya sabían la existencia de esta afición en el Charro, por eso en una oportunidad se conoció que le obsequió uno de los huevos que él mismo pintó a mano -y que formaba parte de una colección- a Marc Anthony.
Este talento desconocido, el Charro lo convirtió en obras de arte. Rápidamente aprendió a igualar colores y a trabajar la pintura, de hecho, una de sus grandes pasiones se transformaron en su mejor pasatiempo. En sus días de descanso en su rancho "Los Tres Potrillos", el intérprete de grandes éxitos se dedicaba a pintar a mano estos objetos.

Como se nombró anteriormente, ya fueran de avestruz o de gallina, Vicente Fernández plasmaba diversos dibujos en huevos y como resultado le quedó una enorme colección que actualmente su familia, la atesora en su hogar.
¿Te imaginabas este talento de Vicente Fernández?