La nueva y gravísima internación que sufrió Jamie Foxx
El actor Jamie Foxx ha sido el centro de varios artículos debido a una gravísima complicación que tuvo mientras estaba rodando una nueva película, y derivó en una nueva internación que tiene en vilo a su familia además de afectar nuevamente la continuidad de la filmación.
El actor y cantante texano de 55 años se encontraba trabajando en una nueva producción cinematográfica junto a Cameron Díaz y Glenn Close, bajo la dirección de Seth Gordon. Back in action ya se encontraba en las últimas semanas de rodaje, pero una descompensación sacó del plató a Foxx el 12 de abril y debió ser derivado a un hospital.
Su familia tuvo que movilizarse hacia Atlanta, Georgia, lugar donde se estaba haciendo el rodaje, para acompañarlo ya que, según trascendidos, el estado de salud de Jamie sería bastante grave. Sin embargo, todavía no se ha informado sobre cuál pudo haber sido el motivo de tal compensación.
Al día siguiente de tan confuso episodio, su hija, Corinne Foxx, emitió un comunicado en sus redes sociales. “Queríamos compartir que mi padre, Jamie Foxx, experimentó una complicación médica ayer. Afortunadamente, debido a una acción rápida y de gran cuidado, ya está en camino a la recuperación”, expresó.
“Sabemos lo querido que es y apreciamos sus oraciones. La familia pide privacidad durante este tiempo”, solicitó debido a que los rumores dan noticias extremas, incluso se llegó a decir que el grupo familiar “se prepara para lo peor” sin ninguna base sólida.
Para cuando Foxx se descompensó, le quedaban solo ocho días de trabajo para cumplir con su parte del rodaje, incluso no pudo terminar el plan de aquella jornada. Actualmente se estuvo barajando las opciones de utilizar un doble en las escenas que no requieran que muestre su rostro o directamente cortar y reescribir las ya hechas.
Por fortuna, los médicos indicaron que Jamie va evolucionando favorablemente y hasta pudo ser dado de alta hace poco, pero aún siguen sin determinar las causas del repetido colapso.
Este no fue el único problema que atravesó Back in action, ya que cuando se encontraban rodando en el Reino Unido tuvo varios retrasos. La primera descompensación de Foxx, despidos en el staff por presunta estafa y hasta por una bomba de la Segunda Guerra Mundial que no detonó y puso en alerta a la ciudad de Londres. No hay una buena en esta producción.