El actor del momento: Matt Smith, de futbolista a volar sobre dragones
Cuando Matt Smith era un joven adolescente corriendo atrás de la pelota, jamás se hubiera imaginado donde lo llevaría la vida veinte años después. Es que no sólo es el actor del momento por su interpretación del Príncipe Daemon Targaryen, sino por los protagónicos bien merecidos que lo colocaron en donde se encuentra hoy: blandiendo espadas con su cabellera rubia y volando sobre dragones que arrojan fuego.
A mediados de la década de los 90, lejos de utilizar la TARDIS o un dragón como medio de transporte, un adolescente Matt Smith recorría en coche la kilométrica distancia entre su casa y el campo de entrenamiento. Dos veces a la semana, su padre lo llevaba de Northampton, Inglaterra, al club deportivo Nottingham Forest, donde el muchacho de trece años formaba parte del equipo juvenil. Quería ser el mejor futbolista del mundo.
Matt Smith tenía apenas 16 años cuando una lesión de espalda (en su quinta vértebra lumbar) le imposibilitó jugar a nivel profesional, so pena de agravar el daño. Por ende, el británico tuvo que decir adiós al sueño futbolístico y definir un nuevo rumbo en su vida. Para entonces, un profesor de teatro le había propuesto incursionar en el mundo actoral, el cual Smith tachaba de “un poco femenino”. Sin embargo, pronto descubrió que en los escenarios gozaba de la misma sensación de libertad que percibía en la cancha.
Eventualmente, el novel intérprete transitó por el National Youth Theatre en Londres, además de que realizó sus estudios universitarios en drama y escritura creativa. Ahora, el porvenir de Matt Smith dependía de las tablas e incluso del ámbito audiovisual, desde que en 2007 hiciera gala de su primer papel principal en televisión, a través de la serie dramática Party Animals de BBC Two. Todo gracias a un mentor insistente que lo empujó a las artes escénicas, un padre constante que lo motivó a seguir adelante y una madre atenta con poderes proféticos. “Tú deberías ser el próximo Doctor Who”, le comentó en alguna ocasión, justo antes de que la fortuna tocara a la puerta de su hijo.
En otoño de 2008, comenzó la búsqueda del reemplazo de David Tennant, quien había anunciado su salida como titular del programa de ciencia ficción más emblemático y longevo del Reino Unido. El novedoso showrunner de Doctor Who, Steven Moffat, vaticinaba que serían meses de arduo trabajo, sólo para acabar eligiendo a un actor cuarentón. No obstante, en el primerísimo día de audiciones, la tercera persona en desfilar fue un hombre de 26 años, vestido con un saco de lana, de apariencia profesoral, y que ostentaba un peculiar rostro anguloso. “Un joven que la gente vieja construyó de memoria”, diría Moffat y no le cupo la menor duda. Aquella estrella en ascenso, de nombre Matt Smith, estaba destinada a convertirse en el undécimo Señor del Tiempo.
“Los fanáticos de Doctor Who han sido increíbles y me siento muy afortunado de haber sido parte de ese mundo”. Un mundo que, en diferentes episodios de la serie, le permitió recordar sus días de futbol mediante un partido amistoso liderado por el Doctor o las “cinco millones» dominadas” del personaje con un balón, a modo de pasatiempo.
Por otro lado, Smith alcanzó el segundo rol televisivo más relevante de su carrera en 2016, con el estreno de The Crown, la exitosa serie biográfica de Netflix sobre la reina Isabel II de Reino Unido. En sus dos temporadas inaugurales, el actor encarnó al príncipe consorte Felipe de Edimburgo, un personaje con el cual se identificaba por atributos como “su carácter deportivo”, sumado a su naturaleza combativa y desafiante. Aquella interpretación le mereció una nominación al Emmy en 2018 y reforzó la creencia que tenían dos mentes creativas asociadas con HBO: el futuro de la dinastía Targaryen —o su pasado, mejor dicho— exigía que el otrora Señor del Tiempo viajara a Westeros.
Con motivo de La casa del dragón, serie ambientada dos siglos antes de los eventos acaecidos en Juego de tronos, Matt Smith transmutó en el feroz Daemon Targaryen, hermano menor del rey Viserys y quien aguarda a que la suerte dicte si podrá o no reclamar el Trono de Hierro. Tal incertidumbre acerca de su poderío condujo a que los creadores del programa —el guionista Ryan J. Condal y el autor de los libros originales George R. R. Martin— inevitablemente hayan notado similitudes entre este príncipe y aquél de The Crown. Según reflexionó Condal en entrevista con Den of Geek, Felipe de Edimburgo es el segundo violín de la Reina de Inglaterra y está un poco a la deriva, mientras que Daemon es un alma rebelde que pretende encontrar su equilibrio y su lugar en el mundo.
Sucedió en algún punto que, cuando los responsables del proyecto aludían al susodicho Targaryen, lo describían como “del tipo Matt Smith”. Así que, de nuevo, no había opción. Tratándose de un fichaje casi tan obvio como el de Doctor Who, el actor aceptó la oferta de HBO y en mayo de 2021, las primeras imágenes oficiales de La casa del dragón lo exhibían con la distintiva cabellera plateada de su familia ficcional. “Lo que me gusta [de Daemon] es que hay una verdadera ambigüedad”, aseveró Smith durante su reciente visita a México. “Nada en él es blanco o negro”. Expuesto de otro modo, la moneda que define si habrá grandeza o locura en la vida de un Targaryen —en el caso particular de este personaje— continúa girando en el aire.
Tiempo atrás, la moneda de Matt Smith cayó a favor de la actuación, en parte por voluntad propia, en parte por azares del destino. Sin embargo, él todavía recuerda el futbol como su primer amor. Y de cierta manera, el crecimiento que hasta hoy ambiciona en el teatro, el cine y la televisión sería el mismo que en un universo alternativo habría perseguido mediante el deporte. De su padre, quien solía llevarlo a sus entrenamientos fuera de la ciudad, el actor aprendió que ”lo más difícil en la vida es adaptarse”, pero tienes que hacerlo.