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Cuál fue el trauma que le dejó a Glenn Close haber crecido en una secta

La actriz habló de lo difícil que es para ella mantener relaciones sentimentales duraderas y de dónde viene su problema.

No hay dudas que Glenn Close es una de las más grandes actrices de todos los tiempos. Tiene una capacidad única para ponerse en la piel de cualquier personaje y enfrentarse a los mayores desafíos artísticos. Si bien hay algunos de sus papeles que son los más recordados, como por ejemplo en Atracción Fatal, película que le permitió alcanzar una fama internacional, o Cruella de Vil en 101 Dálmatas.

Además, estuvo nada más y nada menos que ocho veces nominada a los Óscars, pero no ganó en ninguna ocasión. Si cosecha en un haber tres Emmy, tres Tony y tres Globos de Oro. Pero dicen que el reconocimiento y el éxito no lo es todo porque su vida personal no ha sido tan fácil.

Glenn Close.

No hace mucho tiempo atrás, Glenn Close se refirió a lo triste que se siente de no haber tenido una pareja con quien disfrutar de la vida en estos últimos años. Si bien se le conocieron muchas parejas y tres matrimonios, su último esposo fue David Evans Shaw, un ejecutivo con quien se casó en febrero de 2006 y se divorció en 2015.

Ella misma aseguró que su mala suerte en el amor se debe a su pasado y los traumas que no le permiten mantener relaciones duraderas. “Todos deberíamos tener un buen trabajo y un amor auténtico, porque amar y ser lo que somos son las dos cosas más importantes de la vida”, expresó.

Pero lo más traumático de su pasado y, sobretodo, de su infancia y adolescencia fue algo que reveló hace muy poco tiempo en el ciclo Lo que no ves de mí de Apple TV+. Glenn Close nació en Greenwich, dentro de una familia de la aristocracia que tenía grandes convicciones religiosas. Por ese motivo, creció dentro de una secta desde que tenía siete años hasta los 22.

Su padre, un médico reconocido de la época, comenzó a tener un fuerte lazo con un grupo religioso llamado Moral Re-Armament. Eso lo llevó a unir a toda la familia y a mudarse a Suiza para vivir en “cuarteles” de la misma organización, dejando toda su vida y las costumbres que tenía detrás.

Glenn Close al momento de revelar su dura infancia.

“Yo estaba en este grupo llamado MRA, que era básicamente una secta, en donde todo el mundo decía las mismas cosas y había muchas reglas y control. Por cómo habíamos sido criados, todo lo que considerábamos que hacíamos por nosotros mismos ellos pensaban que era egoísta. Nunca íbamos de vacaciones o teníamos objetos que no hayan venido de otros y que después pasáramos, lo que era horrible”, confió.

Esto generó un gran impacto en su vida y en su salud mental, lo que desencadenó en no tener la capacidad de generar vínculos amorosos que perduren o superen el tiempo y las dificultades de cualquier pareja: “No tuve éxito en mis relaciones ni en encontrar una pareja permanente, y eso se siente”.

Con respecto a lo que sintió en aquellos años, Glenn Close cerró: “Estábamos tan rotos. Es increíble como algo que te pasa cuando sos tan pequeño tiene el poder de ser tan destructivo. Creo que es un trauma infantil por la devastación emocional y psicológica de la secta”.