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Britney Spears a sus terapeutas: "¡Que me besen el...!"

La cantante denunció una vez más a sus antiguos tutores por someterla a largas horas de tratamiento psicológico contra su voluntad y sin progresos efectivos.

A esta altura es de público conocimiento los abusos que tuvo que soportar la cantante Britney Spears a lo largo de casi 13 años al estar bajo la tutela de su padre y terceros autorizados por él. Fue más de una década de injusticias, privación de libertad, dependencia económica, incapacidad para poder tomar decisiones en su propia carrera y en su vida personal. Gracias a un proceso judicial arduo, la artista dejó de estar bajo la tutela de su progenitor y en los últimos meses se atrevió a revelar todo lo que tuvo que enfrentar sin derecho a réplica.

Esta vez, la estrella del pop compartió un video en sus redes sociales en el que arremete contra sus antiguos médicos y afirma que el tratamiento que le obligaron a seguir resultó un verdadero infierno. La intérprete de Toxic señaló directamente a los profesionales que recomendaron que acudiera a terapia, lo quisiera ella o no, para asegurar que solo les interesaba lucrar a su costa.

"Después de hacer exactamente 840 horas de terapia no deseada en una silla de mie***, este es mi mensaje para todos mis terapeutas y las personas que se quedaron con mi dinero: que me besen el trasero", escribió Britney en su última publicación de Instagram, en la que afirma que después de todo lo que sucedió debería ser considerada "una erudita en el tema".

Además, la cantante aseguró que su familia la condenó, sabiendo de antemano, que se trataba de un proceso que resultaba una tortura y adelantándose a las posibles críticas, añadió: "y si creen que estoy mintiendo o que es imposible hacerlo, investiguen. ¿Les parece incómodo ver este video? BUENO", expresó sin paciencia la princesa del pop.

Britney Spears.

Asimismo, en la grabación que incluyó junto a su mensaje, se ve a la cantante recitar sarcásticamente algunas de las frases que los terapeutas solían repetirle como, por ejemplo, que solo necesitaba "un par de sesiones más". También recreó alguna de las actividades que le proponían, como jugar tenis o hacer un viaje a Six Flags.