Talina Fernández se desnuda por primera vez a sus 77 años
Sin temor de lo que el público pueda decir, la presentadora Talina Fernández asegura que su cuerpo aún tiene mucho que contar, y es por eso que posará desnuda a sus 77 años de edad para una sesión de fotos de su nieta, María Levy.
Cabe señalar que desde el fallecimiento de su hija, Mariana Levy, María paso a su custodia. Con el paso del tiempo, y conforme ha ido creciendo, María ha demostrado todo su talento desarrollándose como modelo y fotógrafa, y poco a poco se ha ido formando una carrera. Hay que darle gracias también a su abuela, que ha impulsado la carrera de su nieta de tan solo 26 años de edad, quien ya ha realizado trabajos para algunos famosos de la talla internacional como Bella Thorne.
De lo que no hay dudas es que María Levy ha demostrado tener un talento nato enfrente o detrás de las cámaras, ya que tanto mostrando su cuerpo, como captando el cuerpo de otras personas, su profesionalismo es indiscutible. La nieta de Talina se ha especializado en fotos de cuerpos desnudos, y a pesar de las críticas que le han hecho, sigue compartiendo en sus redes sociales diferentes imágenes que muestran la calidad de la artista. Es por eso que ahora pudo convencer a su abuela a posar desnuda por primera vez a sus 77 años de edad, y la propia conductora fue la que compartió la noticia.
Talina Fernández se va a desnudar para una sesión de fotos
Talina Fernández es una conductora que ha dedicado su carrera a la televisión, y en una entrevista para la revista TV y Novelas, reveló que el cuerpo de una “vieja tiene muchas historias que contar”. Cabe mencionar que Talina siempre ha sido un incondicional de su nieta, y ha asegurado que el espíritu de su madre se ha reencarnado en María, destacando el talento de su nieta. “Es súper creativa y disfruto mucho hablar con ella, tanto que hasta me va a hacer una sesión de fotos desnuda, tal con el vestido de Eva”, reveló la orgullosa abuela.
También aclaró Fernández que, su cuerpo tiene mucho que contar, ya que ha vivido miles de pruebas que le puso la vida, sobre todo la muerte de su hija Mariana. “Lunares, cicatrices, desde la panza aguada, esa es la vejez con el alma joven. Mi cuerpo produjo niños, enfermedades, la operación a la que sobreviví. Realmente es maravilloso”, destacó la presentadora.