Por qué Angelina Jolie dejó de trabajar para la ONU
Si hay alguien del mundo del espectáculo identificado con la ayuda humanitaria, es Angelina Jolie, y más cuando de niños se trata. Ha participado en muchas campañas de la ONU en países en conflicto, conociendo la realidad de primera mano. Hace pocos días, esa comunión llegó a su fin, pero el deseo por colaborar no.
Jolie, actriz estadounidense de 47 años, reconocida en el mundo del espectáculo desde su primera aparición en cine, allá por 1982 con solo siete años, y su debut como estelar a los 18 con Cyborg 2, mostrando una belleza diferente y una actitud avasallante que la acompaña hasta el día de hoy, no solo en su trabajo, sino también en su vocación para ayudar a los más necesitados.
Luego del rodaje de Tomb Raider, allá por el 2001, que inició su interés por cómo era la situación en los campos de refugiados de Camboya, donde se filmó la película. Desde ese momento, y tras hacer una expedición para informarse in situ, se involucró en diferentes misiones costeadas por ella misma y poniéndose a la par de los voluntarios de organizaciones como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Pero ese vínculo que Jolie tuvo con este organismo dependiente de la ONU llegó a su fin, y lo hizo mediante un comunicado que presentó a las autoridades de ACNUR y que publicó resumido en sus redes sociales, sintiéndose “agradecida por el privilegio y la oportunidad” y declarando que los refugiados son las personas que más admira en el mundo y que está dedicada a trabajar con ellos de por vida.
En su despedida, mostró su apoyo a lo que Naciones Unidas hace por las poblaciones vulnerables: “Creo en muchas cosas que hace la ONU, sobre todo en las vidas que salva mediante la ayuda de emergencia”. Asimismo, indicó que este distanciamiento se debe a que, después de 20 años de trabajar codo a codo, quiere ayudar de una forma más eficiente.
“Ahora trabajaré con organizaciones dirigidas por las personas más directamente afectadas por los conflictos, que les dan más voz”, sentenció la intérprete de la agente Evelyn Salt. Esta elección fue apoyada por el responsable del organismo, Filippo Grandi: “Tras una larga y fructífera colaboración con ACNUR, aplaudo su deseo de involucrarse en otros ámbitos y, de hecho, apoyo su decisión. Espero que nuestra amistad continúe”.
En su momento, había sido tomado como una excentricidad la adopción de su primer hijo, Maddox, luego de su primera expedición humanitaria en Camboya, así como también tuvo un seguimiento mediático la adopción de su segunda hija, Zahara, nacida en Etiopía. Luego del nacimiento de Siloh y antes del de los mellizos Knox Leon y Vivienne Marcheline, concebidos con Brad Pitt, adoptó a Pax Thien, un niño vietnamita que estaba a punto de perder a su madre.
Estas adopciones fueron la manera que Angelina tuvo de involucrarse directamente en la vida de esos niños y cambiárselas por completo, y junto con las labores que hizo en cada una de las misiones, le valió para que en 2012, 10 años después de su primera expedición, la ACNUR la nombre como una enviada especial, logrando un vínculo formal con la Organización de las Naciones Unidas, en todo lo referente a los refugiados de países en situaciones beligerantes.