El vestido que repite Kate Winslet a modo de cábala
Las galas, los estrenos y las premiaciones son esos eventos donde se espera ver con qué atuendos sorprenderán las celebridades. Desde el diseño, la propuesta, los colores y hasta los mensajes que pueden llevar, ya sea explícita o implícitamente. Pero hay algo que, en cierto modo, es considerado un tabú, y es la repetición.
Ya sea que una famosa use el mismo vestido que otra en otro momento, o que la misma repita una prenda que ya usó en otra presentación, son situaciones que no se les escapan a los especialistas de moda y a la prensa de espectáculos, que son los primeros en consultar ni bien pueden ponerles un micrófono delante.
Este fue el caso de Kate Winslet, actriz que saltó al estrellato gracias a su trabajo en Titanic, que decidió sacar del armario un vestido que ya lució años atrás. El pasado martes 6 de diciembre, fecha del estreno de la película Avatar: El camino del agua en el Odeon Lux Leicester Square de Londres, fue el lugar donde los presentes volvieron a verla con una prenda que les resultó familiar.
Kate, que desfiló por la alfombra azul junto con los actores Sam Worthington, Zoe Saldaña, Sigourney Weaver, Stephen Lang, Joel David Moore, Jamie Flatters, Trinity Jo-Li Bliss, Jack Champion, Brendan Cowell y Bailey Bass, portó un vestido gris perlado de corte sirena, con un cuello halter y adornos de lentejuelas en el frente que fue diseñado por Badgley Mischka.
Esa pieza ya había visto la luz en otro evento hace siete años atrás, cuando se hizo presente en el Festival de Cine de Toronto, el 14 de septiembre de 2015, para el estreno de “The Dressmaker”. Más adelante, fue galardonada en los Premios de la Academia Australiana de Cine y Televisión como mejor actriz gracias a su performance en ella.
Pero, el que avisa no traiciona, ya que Winslet había declarado a Vanity Fair en 2020 que, durante la pandemia de COVID-19, había decidido que repetiría prendas en los venideros eventos a los que asista. “Los vestidos, el estrés, las pruebas de vestuario... Es muy estresante”, argumentó y añadió: “No me gusta tener que apretar mi cuerpo de ‘mamá hot promedio que lleva a sus hijos a la escuela’ en un vestido de alfombra roja que nunca volveré a usar”.
Vale decir que no toda la apariencia fue repetida, ya que incurrió en sutiles diferencias. En 2015, Kate usó el vestido con aretes de diamantes y su cabello recogido, mientras que para el estreno del martes añadió aretes más grandes y flequillo lateral al conjunto.
Más allá de que la crítica haya señalado este bis en el vestuario, a los fanáticos que se hicieron presentes al estreno en la capital británica poco les importó, y se mostraron ansiosos por sacarse alguna selfie con ella, así como también con el resto del elenco. La pregunta que nos queda es, ¿este vestido le traerá otro galardón?