¿Quién fue el hombre que engañó a Mon Laferte?
Mon Laferte (39) tuvo el corazón roto y quiso expresar todo su dolor con su arte: el resultado fue una canción inolvidable: “Tu falta de querer“. Te contamos a continuación quién es el hombre en cuestión que alguna vez la enamoró.
Norma Monserrat Bustamante Laferte, conocida simplemente como Mon Laferte, logró captar la atención internacional y el cariño de los hispanoparlantes por su increíble tema que habla de lo difícil que es olvidar a alguien que uno ama, aún cuando te haya engañado.
“Te amo hasta más que ayer“, dice la cantante en medio del tema que tiene un videoclip impactante que representa la muerte del amor con la metáfora de una muerte física, un entierro y un cajón en un funeral.
El hombre responsable, en cuestión, fue un músico y productor ya fallecido que cuando la abandonó la dejó al borde del suicidio. Su nombre era César Ceja y murió con tan solo 40 años.
Ceja la engañó con otra persona, por lo cual la relación de convivencia y amor se terminó. Él abandonó la casa que compartían, los dos gatos de la pareja y se fue repentinamente sin mediar más que una conversación de enojo al momento de descubrir la verdad.
La cantautora chilena , pese a la distancia y al engaño, siempre dijo amar a ese hombre que la había traicionado. Tal es así que al morir el compositor, productor y cantante mexicano, ella expresó que había sido su mejor amigo y compañero por más de 6 años: “me regalaste una familia en México, me cuidaste siempre que estuve enferma, me hiciste reír mucho...“.
También confesó haberle dedicado varios temas musicales y que él le había escrito canciones también a ella. “Te amo chinito, descansa en paz“, finalizó su carta pública Laferte.
En una entrevista la artista confesó que en medio de la depresión que atravesaba por el engaño de esa pareja le dijo a sus amigas que iba a escribir una canción triste con lo que sentía para ayudar a exorcizar las emociones y que grabó ese mismo día con su teléfono.
El resultado fue un éxito rotundo para su carrera y para todo lo que vino después ¡Bien por Mon Laferte!