Cuáles son los negocios millonarios que Coldplay rechazó en su carrera
Está claro que Coldplay es uno de los grandes temas del momento en Argentina. La inminente llegada de la exitosa banda británica a nuestro país se transformó en un verdadero furor durante las últimas semanas y la expectativa crece.
Hoy prácticamente todo lo macro que gira dentro de los próximos espectáculos musicales en el país está enfocado en Coldplay, en una visita que se anunciaba a principios de este año y que con el paso de los meses y la enorme demanda del público fue aumentando en sus diferentes shows. Todo comenzará este martes 25 de octubre, en una serie de diez noches que se extenderá hasta el 8 de noviembre (con algunos días de descanso en medio).
Toda banda que toca un éxito de la magnitud de Coldplay trasciende fronteras, y muchas veces eso lleva a que la industria busque explotar al máximo ese alcance y fama. Definitivamente es un grupo con absoluto prestigio y fama, y es por eso que las jugosas ofertas están a la orden del día.
Ahora bien, el grupo logró diferenciarse por haber rechazado contratos millonarios que, según ellos mismos dijeron, no se alineaban con su esencia. Lejos de subirse al tren del "vale todo", por estas horas se dieron a conocer varios vínculos que no se llegaron a concretar por la negativa misma de la banda de mantener su propia línea.
Así lo explicó el propio Chris Martin, líder de la banda, en una reciente entrevista para 'Q Magazine'. “No seríamos capaces de vivir con nosotros mismos si vendiéramos los significados de las canciones de ese modo”, señaló, subrayando el hecho de que una de las características que más destacan de los británicos es el activismo social.
Al parecer, en 2004 Coca Cola tenía intenciones de incorporar “Yellow” a una de sus campañas, mientras que GAP ostentaba “Trouble” y Gatorade “Don’t Panic”. Ninguna de las empresas logró la firma de los artistas que se inclinaron más bien a reservar su nombre para causas benéficas. Millones y millones de dólares estaban en juego, sin embargo las negociaciones no llegaron a buen puerto justamente por la negativa del grupo y la ideología de mantener su esencia.
“Siempre pensé que si fuera un adolescente de 16 años y me gustara Coldplay lo mantendría en secreto. No somos cool y nunca lo seremos”, dijo Martin hace más de una década en declaraciones al medio británico Telegraph. Por supuesto, la enorme explosión del grupo con el paso de los años definitivamente dista de ser un grupo no cool, al menos a nivel popularidad.
Desde sus inicios, captaron la atención del público con la política que mantienen respecto a sus ingresos: dividen las ganancias en partes iguales y donan el 10 por ciento de su patrimonio neto a distintas organizaciones benéficas como Amnistía Internacional y la Cruz Roja.
Según trascendió, mantienen entre ellos un pacto estricto de “sobriedad” en el que acordaron no consumir drogas duras, y una de sus mayores preocupaciones es la de conservar un fuerte perfil social, apoyando campañas de comercio justo, medioambiente y derechos humanos. No son las clásicas o tradicionales figuras del rock, sino que independientemente de la alta exposición de Martin lo cierto es que el resto de sus integrantes (Jonny Buckland, Guy Berryman y Will Champion) siempre tuvieron un perfil bastante tranquilo y al parecer disfrutan de ello.