La ex esposa de Will Smith confesó el grave problema que tienen con su hijo Trey
Will Smith es uno de los actores más importantes de la industria cinematográfica de Hollywood. Dueño de un sinfín de éxitos taquilleros, logró hacerse un fuerte y respetado nombre dentro de los medios del espectáculo y todo lo que gira alrededor suyo resulta atractivo, tanto lo bueno como no tanto.
En este último orden, ahora el entorno de Will regresó al centro de la polémica a raíz de los dichos de Sheree Zampino, su ex esposa, después de revelar que su hijo Trey Smith “no se sentía amado” por ella cuando era pequeño. Un hecho que, definitivamente, caló profundo dentro de la familia.
Recordemos que el actor tiene tres hijos. Primero llegó Trey, producto de su relación con Zampino; y luego se convirtió en padre de Jaden y Willow, ambos con su actual mujer Jada Pinkett, con quien contrajo matrimonio en 1997 y lleva a la actualidad una relación excelente.
Trey nació el 11 de noviembre de 1992 en Los Ángeles, y actualmente tiene 29 años. Llegó a la familia el mismo año que Will se casó con Sheree, recordando que luego de tres años, en 1995, la pareja se separó y tomó rumbos diferentes en sus respectivas vidas. Si bien el actor volvió a ser padre, el único hijo que tuvo Zampino es Trey.
La empresaria dio detalles acerca de una emotiva conversación que tuvo con su hijo hace un tiempo. “Una de las cosas que me dijo mi hijo, cuando empezó a hacer el trabajo fue que sintió que no lo amaban”, recordó. Sin embargo, cuando la actriz trató de transmitirle tranquilidad a Trey diciéndole que su padre lo amaba también, el joven respondió: “No estoy hablando de él, estoy hablando de ti”.
Luego agregó sobre esa charla: “Dijo que no me importaban sus sentimientos. A eso se reducía todo”. Y puso como ejemplo: “Cuando era pequeño, y se caía o pasaba algo, se decepcionaba. Como estaba rodeada de tantas mujeres, pensaba que estaba bien. Lo hubiese alentado, en lugar de simplemente sentarme en ese lugar con él y simplemente decirle '¿Cómo te sientes?”.
Sheree confesó recién hace unos ocho meses poder continuar con aquella conversación que tuvo junto a su hijo, comprendiendo mejor su sentir. “Tal vez hace unos ocho meses, haciendo mi trabajo, le dije: 'Tienes mucha razón. No me importaban tus sentimientos, porque no me importaban los míos'”, compartió, señalando que ella “no sabía cómo” preocuparse por sus sentimientos en ese momento.
“Siempre me apresuré sobre mí. Tenía que ser estoica, dura, pasar por la vida, y eso mismo era lo que le estaba diciendo a él. No tenía la capacidad de preocuparme por sus sentimientos porque no tenía la capacidad de preocuparme por los míos. Estaba en piloto automático”, confesó. Un triste testimonio que sin dudas dejó enseñanzas para intentar recomponer el vínculo.
