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Lorenzo Sigaut Gravina: "Salvo en algunos sectores puntuales, la economía está con señales de fatiga"

El economista hace foco en las variables macro, por qué sube el riesgo país, qué puede pasar con el dólar y el impacto anticipado de las elecciones.

Lorenzo Sigaut Gravina, director de Análisis Macroeconómico de Equilibra, planteó el dilema de la economías funcionando a dos velocidades, con inflación en velocidad crucero del 2% y faltga de crédito. 

Lorenzo Sigaut Gravina, director de Análisis Macroeconómico de Equilibra, planteó el dilema de la economías funcionando a dos velocidades, con inflación en velocidad crucero del 2% y faltga de crédito. 

De un mes a esta parte la economía que parecía transitar un sendero de calma y fluidez de las variables, entró en zona de turbulencias, expresada en la suba de la inflación, el dólar que se despertó de su siesta, el riesgo país que lejos de quebrar los 400 puntos, que habrían sido el pasaporte para salir a los mercados, hoy supera los 500 puntos y un clima de incertidumbre que puso nerviosos a los mercados.

Todo se aceleró después que el gobierno decidiera dar el pistoletazo de largada a la campaña electoral 2027, en la que Javier Milei se juega su reelección y en la que los argentinos esperan encontrar señales que den certeza de hacia dónde va la economía y si los ingresos finalmente le van a ganar a la inflación, para permitirles a los argentinos llegar más holgados a fin de mes. Es verdaderamente lo que más le importa a la gente de a pie.

Sobre éstas y otras cuestiones habló Lorenzo Sigaut Gravina. Él es director de Análisis Macroeconómico de la consultora Equilibra, en una entrevista exclusiva con MDZ.

Mirá la entrevista completa

¿Cómo está hoy la economía de a cara al tramo final del año? La inflación tuvo sus idas y venidas, el último mes dio algo más que el mes previo. ¿Pensás que eso se puede sostener o empezará una baja más consistente?

Creo que la duda es si reactiva, porque ya empieza a quedar claro que salvo en algunos nichos, el nivel de actividad viene muy estancado. Estamos hablando de agroindustria, de la minería, de la energía, donde hay expansión, pero en el resto no. Y en materia inflacionaria este año nos ha sorprendido porque uno pensaba que la inflación iba a ir lentamente hacia abajo y la verdad que tuvimos nuevamente un marzo muy duro, de 3,4% de inflación. En junio había perforado el 2%, pero julio se vio que no. La velocidad crucero es el 2%, podrás tener arriba o abajo.

Hay algo de expectativas, sobre todo si los precios internacionales con el conflicto de Medio Oriente se apaciguan, pero se da un mes sí, un mes no. Ahora nuevamente el petróleo está al alza y están todas las presiones de que baje un poquito en los últimos cuatro o cinco meses del año la inflación, pero en el mejor de los casos, que perfore el dos en 1,8 1,9%.

Y cuando vos ves el salario, es sostenidamente menor o igual que la inflación en el mes a mes. Entonces ves ya una economía que, salvo sectores ganadores, no crece; una inflación que tendrás alguna baja un mes puntual, pero la verdad, cuando ves la tendencia un poquito más de largo o mediano plazo, ves que va en torno al 2%; un salario real que en el sector privado formal siquiera está en los niveles o similares o de la gestión pasada, un empleo privado formal que se sigue, a cuentagotas, destruyendo.

Ésta es una economía que, salvo en algunos sectores puntuales, tiene señales de fatiga. No baja más la inflación, no se crean o se destruyen, lamentablemente, puestos de trabajo de calidad y son pocos los sectores que uno los ve bien y no alcanzan, porque además a nivel geográfico te das cuenta que Vaca Muerta, que la minería, el litio pueden ser importantes para las economías regionales o de una rama de actividad. No derraman a otros sectores, sobre todo en los grandes centros urbanos, que es donde vemos más problemas.

En esta coyuntura ¿qué te parece que se puede hacer para reactivar la economía? aunque en el menú de herramientas del Gobierno no está la intervención en sectores puntuales.

El ministro Caputo, cuando anunciaba que se iban a poder prestar dólares a todas las empresas, no solo aquellas que estaban calzadas en dólares y cuyos ingresos eran en moneda extranjera, como las exportadoras, usó la palabra reactivar. También habló de la otra herramienta que es el FGS de ANSeS que ahora van a poner esto al servicio del crédito hipotecario o algún instrumento para dinamizar vía el crédito, que viene sobre todo en pesos, muy fatigado, con mucha mora, más en las personas que en las empresas.

Con mora elevada y con poco dinamismo. Claro, es un gobierno que no va a ser política fiscal expansiva, de hecho todos los meses cuando los ingresos fiscales caen un poquito en términos reales contra la inflación tienen que seguir recortando por tercer año consecutivo el gasto público nacional.

La política fiscal, claramente, es como sea aguantar o sostener el superávit fiscal, no van a ver expansión por ahí y la política monetaria la vemos bastante contractiva. Por momentos el Banco Central, incluso como hasta hace poco, tratando de defender una paridad 1500 que finalmente se superó, pero incluso a costa de volver a subir las tasas en pesos. Si vuelven a subir las tasas en pesos, nuevamente el repago de las deudas es más difícil. Empieza toda esta circunstancia que hace que sea una economía, que hoy no está encantando a la mayoría de la población y la mayoría de los sectores.

Justamente, mencionaste los movimientos en el mercado cambiario en las últimas días y semanas diría se despertó un poquito el dólar. ¿Qué están viendo ustedes en el mercado cambiario?

Lo más importante que vemos como positivo este año fue la compra de reservas del Banco Central, lo que no quiso hacer en 2025, que el propio Fondo Monetario le decía 'durante la cosecha gruesa tenés que aprovechar para recomponer reservas'. No lo hizo en ese momento y se llegó con lo justo a las elecciones.

¿Fue un error esa política de 2025?

Sí, porque aparte estaba escrito. Si vos firmas algo con el Fondo para a las dos semanas no hacerlo y decir que solo iba a comprar si tocaba el piso de la banda, ése no era el espíritu del acuerdo con el FMI. Y más en la situación en que las reservas netas eran negativas y que justamente había que salir en forma virtuosa, ir acumulando reservas. Claro, pero el Gobierno siempre pensando en la inflación decía 'si yo salgo a comprar divisas, voy a ponerme un tipo de cambio más alto, un poco más de precio en el mercado'. Cuestión que sí a principios de este año esto se modificó y, sabiamente, porque además ahora hay que comprar reservas para lo que puede o no suceder el año que viene que, con la incertidumbre electoral, siempre en la Argentina el refugio es el dólar. Ahí es mejor acumular para, eventualmente, si tenés que vender en algunas jornadas o usar ese poder de fuego, lo tengas disponible.

Pero también en un momento, desde las elecciones del año pasado con el triunfo contundente, el dólar hizo básicamente una larga siesta hasta fines de mayo y ahí se despertó y cuando se despertó un poco subió 5% o 6% después de incluso bajar nominalmente en buena parte en la primera mitad del año, el gobierno empezó de nuevo a ver el tema de la inflación de cerca y decir 'bueno, vamos a ponerle un poco de contención al tipo de cambio para que no se acelere la inflación'.

Hoy me da la sensación que la población no está tan pendiente de la tasa de inflación, que va más o menos estable en torno del 2%, con alguna suba o baja, pero sí con esta situación del salario no me alcanza, las oportunidades de empleo de calidad son muy bajas o incluso hay temor a perder el empleo de calidad. Creo que la gente va más por ahí. Y esta respuesta de usar esta palabra por parte del ministro Caputo de reactivar, me parece que es una primera señal de que por lo menos el Gobierno está viendo lo que pasa. También lo estamos viendo las encuestas en el deterioro de la confianza de gobierno.

De todas maneras, ésta es una la propuesta de mediano plazo, los créditos tardan en madurar, hasta que mueve la máquina toma su tiempo.

Sí, incluso la obra pública viene casi paralizada desde la segunda mitad de mandato de Macri, acordate que estaban los PPP, se cayó todo, no se hizo durante Alberto Fernández, como tuviste la pandemia se focalizó en el gasto corriente en el IFE, etcétera y no en el gasto capital. Y este gobierno para para llegar al equilibrio fiscal lo primero que cortó fue la obra pública. Recién ahora se están licitando algunos corredores viales, pero también con peajes, por un lado, que obviamente aumentan los costos también para los que transitan esa ruta y, por otro lado, obras más acotadas, más de reparación que hacer un tercer carril o una autopista. Entonces son todas medidas que en el margen pueden ayudar, pero que no ves una economía sólida.

Esa es una duda porque qué va a pedir en 2027? El electorado le va a premiar al gobierno por la baja inflación o a castigar porque no mejora el salario real, no mejora el empleo y muchas situaciones de la familia con la mora, además, los servicios públicos que antes pesaban alrededor un 6% de un salario formal, hoy están pesando 15%.

Entonces, está buenísimo sacar los subsidios para ir a un esquema más racional, pero le estás traspasando ese costo a la familia. Dicen "pará, de mi sueldo cada vez una parte más grande se me va los servicios públicos.

Esta situación explica un poco la caída del consumo.

Claro, cada vez el ingreso disponible cae más que el salario real, porque después de pagar los gastos fijos que vienen subiendo por arriba de la inflación te queda menos. Toda esa situación hace un cóctel en el que ya lo estamos viendo un poco que está empezando a afectar la imagen del gobierno. De cara al 2027 la pregunta es por qué vas a votar ¿por la baja la inflación? OK, pero estoy peor, mi salario está peor, tuve crédito, pero ahora tengo deudas.

Sobre 2027 mencionaste la dolarización de carteras y la gente que cuando puede compra dólares. ¿Qué puede pasar ahí? ¿Se puede esperar más tensión y cómo puede afectar a la economía?

Fíjate que hay un círculo un poco virtuoso o vicioso. Vamos por la positiva. Si el Gobierno sigue mejorando las encuestas, queda claro que está entre 40 y 45% de intención de voto, que está muy cerca de un triunfo en primera vuelta, no va a haber muchas dudas sobre lo que va a venir de política económica hacia adelante. Siempre algo más de dolarización puede haber, pero sería razonable. Eso te permitiría transitar las elecciones con cierta certeza de reelección del Gobierno, con tranquilidad sobre el rumbo económico.

Ahora ¿qué pasa si, como está sucediendo ahora, empieza a bajar un poco la adhesión al gobierno? Si no llega a 40% y si no llega a 40 no gana en primera vuelta, en ese escenario ¿quién es el que está en la contra y quién viene picando en punta en las encuestas? Ahí entras en un escenario de ¿puede ganar alguien más que no sea Milei? Puede cambiar la política. Además, éste es un gobierno que tiene bastante imagen negativa, entonces, por más que en un balotaje no sabemos quién puede entrar, pero puede pesarle la imagen del gobierno. Entonces ahí empieza a decir bueno, va a cambiar la política económica, hay que comprar dólares ahora.

Se le empieza a hacer un círculo vicioso en el cual tenés más salida de dólares, más difícil acumular reservas, más presión cambiaria, si hay más presión cambiaria, tienen que subir las tasas de interés del gobierno, nuevamente suben las tasas de interés, nuevamente problemas con la mora. Hay un tránsito en el 2027 en el que si el gobierno pierde la iniciativa es menos probable que sea reelecto y eso pueda generarle más tensión cambiaria.

¿Hoy tenemos los dos escenarios abiertos y con posibilidades similares?

Sí, pero con esta sensación de "la economía no parece que va a ser un paseo por el parque o que le va a dar para ganar fácil al gobierno", sino lo contrario, está con dificultades para la mayoría de las familias y las empresas y eso hace que empiece a entrar esta duda, "bueno, van a privilegiar la estabilidad o el hecho de que después de cuatro años no mejoró sustancialmente o incluso empeoró la situación de los particulares.

No quería dejar de preguntarte por el riesgo país, que volvió a quebrar la línea de los 500 puntos. ¿Preocupa ese dato, puede bajar y efectivamente, Argentina salir a los mercados voluntarios de deuda o lo ves muy lejano eso?

Tuvimos pequeñas ventanas en las que la Argentina podía salir a colocar deuda en dólares al 8 y pico por ciento, pero la verdad es que las veces que sucedió eso rápidamente, por un shock internacional o en este caso por un shock idiosincrático, es decir, no vimos que el riesgo país de los países emergentes haya subido significativamente en el último tiempo fue casi todo propio de Argentina, pero rápidamente volvemos al 10% en dólares de una colocación de un riesgo país más alto. La particularidad acá es, como te decía, se desacopló la Argentina el último mes del resto de los emergentes. Ahí está nuevamente esta incertidumbre, bueno, quizás ya no es obvio que vaya a ser reelecto el gobierno y si hay un cambio de política económica en 2027 te van a empezar a decir que quizás no sea tan bueno quedarme con los bonos.

Creo que ése es el principal factor, Todo tiene que ver con todo y empieza a trabarse un poco más. Creo que esta idea de que va a ser un paseo pro el parque no se está confirmando, como fue el 2025. Recordemos que en un momento tuvimos a Scott Bessent, secretario de Tesoro de Estados Unidos, ayudando a la Argentina a atravesar las últimas semanas con mucha dolarización para llegar a las elecciones y que finalmente el Gobierno ganó en forma contundente.

O sea tenemos por delante este tramo final del año y 2027 observando de cerca todas las variables económicas.

Sí, y clave que la inflación de a poco vaya para abajo, que la actividad de a poco vaya consolidándose para arriba, que en el segundo trimestre vimos nuevamente una caída, y que eso ayude por lo menos a que ese tránsito del 2027 es un año de elecciones presidenciales, cada cuatro años y eso te genera más incertidumbre.

Va a haber que abrocharse el cinturón como todo año de elecciones presidenciales, pero sí monitorear muy de cerca las encuestas y estas variables clave, que la inflación vaya un poquito por abajo y un poquito el nivel de actividad para arriba para mostrar por lo menos una economía que está estable y con alguna sensación de alivio para las familias.