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Las importaciones de juguetes aumentaron un 109% y generan cambios drásticos en la industria

Hubo ya US$58,3 millones en importaciones de juguetes y se sumaron más de 200 empresas al negocio. En la industria llaman la atención por la falta de controles en los envíos a través del courier.

Las importaciones de juguetes aumentaron un 109% 

Las importaciones de juguetes aumentaron un 109% 

Maximiliano Ríos/MDZ

A semanas de la celebración del día del niño, el mercado de juguetes en Argentina experimenta una transformación drástica impulsada por un aumento histórico de las importaciones, a partir de la apertura comercial del Gobierno.

Durante el primer semestre de 2025, el valor de las importaciones de juguetes se disparó un 79%, alcanzando los US$ 58,3 millones, mientras que el volumen físico creció un 108,7%, llegando a 10.500 toneladas, según datos de la Cámara Argentina de la industria del Juguete (CAIJ).

Este verdadero boom de importaciones, posible a partir de la desburocratización de trámites, la eliminación del impuesto PAIS y la ampliación del límite para compras por courier hasta US$400, además de un tipo de cambio poco competitivo para la industria local, provocó que el número de empresas importadoras creciera a casi el doble pasando de 265 en 2024 a 501 en 2025, un aumento del 89%, es decir, 2036 empresas más. La industria busca así responder a una demanda de ampliación de surtido, incorporación de licencias globales y a una demanda más exigente y aspiracional.

“El consumidor prioriza el valor percibido del producto por sobre su origen, y la relación precio-calidad de los juguetes importados sigue siendo un diferencial”, sostiene Alejandro Caffaro, Gerente en Caffaro Hnos. S.R.L., propietario de la marca Vulcanita.

Aunque la recuperación del consumo avanza impulsada por la desaceleración de la inflación y la estabilidad cambiaria, aunque aún no recupera los valores de dos años atrás, el aumento de ventas llega de la mano de críticas.

Preocupación por la falta de controles de calidad en los juguetes

La principal preocupación radica en la falta de controles de calidad en el ingreso de productos a través de canales alternativos, como el courier puerta a puerta, que no están sujetos a las mismas exigencias que las importaciones formales.

“No se trata de cerrar el mercado, sino de garantizar un juego limpio”, advierten desde Vulcanita, una de las empresas del sector. "Mientras los importadores formales deben cumplir con certificaciones como la norma IRAM, los canales simplificados permiten el ingreso de juguetes sin los mismos requisitos de seguridad. Esta asimetría preocupa a los fabricantes y a los expertos, quienes alertan sobre el posible riesgo de que ingresen juguetes con materiales nocivos como los ftalatos", señalan.

Gabriel Salomón, director comercial de Jidoka, empresa líder en soluciones de logística y comercio exterior en Argentina, señala que la responsabilidad recae en gran medida en el consumidor. “La situación actual exige una atención urgente”, comenta, y destaca la importancia de que las familias argentinas tomen un rol activo al momento de comprar.

“Históricamente, la importación de juguetes estuvo sujeta a la intervención de terceros organismos y a diversas medidas para-arancelarias, como licencias de importación, certificaciones IRAM y requisitos de seguridad eléctrica. Sin embargo, estas exigencias no aplican actualmente a regímenes simplificados como el courier particular, lo que obliga a tener un control sobre los estándares de seguridad”, comenta.

Las recomendaciones para garantizar la seguridad de los niños, según Jidoka, son: verificar el origen y la reputación del vendedor; exigir certificaciones de seguridad, buscando sellos de calidad como el de la norma IRAM e informarse sobre los materiales, especialmente en juguetes de plástico, para asegurar que estén libres de químicos dañinos.