Dinero: la otra cara de la moneda, la remonetización de la plaza local y la evolución de la tasa de interés
En el último tiempo no hay duda del renovado desempeño del Banco Central, lo que redunda en su relación con el Tesoro y el mercado de dinero.
En los próximos días será clave lo que haga el Banco Central, teniendo en cuenta que en febrero suele bajar la demanda de dinero y además las compras de dólares podrían aliviar la situación de liquidez.
Juan Mateo Aberastain Zubimendi/MDZEn diciembre pasado, debido al crecimiento en el dinero circulante y a las ventas del Banco Central (BCRA) de LELINK (letras en pesos que pagan el capital con una tasa de interés ajustada a la evolución del tipo de cambio oficial), en el secundario, se agotó la principal fuente de liquidez del sistema financiero, que eran los Pasivos remunerados del BCRA.
A comienzos de diciembre el stock de estos instrumentos superaba los $7,1 billones y ahora hay menos de medio billón. Por otro lado, los depósitos en pesos de Tesoro en el BCRA, que permitían fondear los llamados “Punto Anker” (en referencia al financiamiento neto negativo de licitaciones del Tesoro por mayor demanda de medios de pago en la economía), bajaron a $2,3 billones, siendo el mínimo desde mediados 2024.
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Además, como el fisco debe pagar vencimientos en dólares por US$1.000 millones en próximos 15 días a organismos, podrían continuar bajando (los depósitos en dólares del fisco en BCRA son menos de US$400 millones).
Tasa de interés
En un contexto en el que las tasas de interés ya están bastante firmes, la incógnita es qué hará el Gobierno. Cabe recordar que en febrero suele bajar la demanda de circulante y además las compras de dólares podrían aliviar la situación de liquidez, pero siempre que no sean compensadas con más ventas de LELINK en el secundario.
De todos modos, hay otras maneras de emitir pesos. En tal sentido, los analistas de 1816 destacan que el 6 de enero pasado, la última vez que el fisco tuvo que comprarle muchos dólares al BCRA (para el pago a bonistas), usó sus depósitos en bancos comerciales y, para no presionar demasiado sobre las tasas, el BCRA inyectó $2,2 billones por operaciones que suponen fueron compras de bonos que no se hicieron por pantallas del mercado. ¿Esta vez será igual?
BCRA flexible
“Dependerá de cómo venga el mercado cambiario, considerando que la tasa endógena viene siendo una tasa endógena a lo que quiere el Gobierno que valga el dólar contado”, dice 1816. Lo cierto es que al final del día, que al sistema le falten o no pesos es una decisión oficial, en un esquema en el que el BCRA tiene flexibilidad ilimitada.
Vale recordar que a fin de noviembre Economía tenía $17 billones en bancos comerciales, pero por el déficit primario de diciembre ($2,9 billones) y el uso que hicieron de esos pesos en enero para el pago a bonistas ($3,2 billones) esos depósitos pueden haber bajado a menos de $11 billones.
Entonces, de dónde salen los dólares que compra el BCRA (casi US$1.000 millones en enero): pareciera que de deuda de empresas y provincias ya que colocaron US$7.000 millones en el exterior desde el 26 de octubre pasado y los préstamos bancarios en dólares ex tarjetas subieron US$885 millones en lo que va de enero, récord desde agosto.
Proceso de remonetización
Ahora bien, ¿cómo viene el tan mentado y ansiado proceso de remonetización de la economía? Desde mediados de diciembre pasado, la demanda de dinero comenzó a aumentar, debido a la mayor demanda estacional de saldos reales de diciembre/enero, pero también bajo un renovado contexto que inyecta más confianza en los activos locales, aunque con presiones inflacionarias.
“En ese contexto, con cierta volatilidad, el BCRA terminó incidiendo para definir una tasa de interés en aumento”, señala Quantum que destaca que la llamada tasa de operaciones Simultáneas en las que participa el BCRA pasó de niveles de 20% nominal anual a máximos de 44% a mediados de enero de este año. Si bien desde ese momento se redujo, se ubica en niveles de 34% nominal anual, según datos de la semana pasada.
Expansión de la Base Monetaria
Lo que se observa es que como resultado de la política monetaria de las últimas semanas hay una expansión neta de la Base Monetaria, pero que no alcanzó a acomodar la cantidad de dinero a la mayor demanda estacional de pesos: entre el 15 de diciembre y el 19 de enero la Base monetaria se expandió en $2,87 billones, un aumento nominal de 6% (3,5% real), por debajo de lo esperable en esta época del año. ¿Qué explica ese aumento neto?
- Por un lado, la expansión por la compra de reservas por el BCRA, que al 19 de enero ya sumaban más de US$700 millones, el equivalente a $1,03 billones en el acumulado del período (compras que continuaron en los días posteriores y que se acercan a los US$1.000 millones).
- Por otro, la expansión por necesidades de financiamiento del Tesoro, asociada a la utilización de depósitos del Tesoro en el BCRA y por compra de títulos públicos que hizo el Banco Central al Tesoro por $5,2 billones.
- A la expansión por otras operaciones del Tesoro, por $0,63 billones asociada a la utilización de los depósitos del Tesoro en el BCRA.
- Y a la absorción por venta de divisas del BCRA al Tesoro por US$2.760 millones, lo que es equivalente a $4,03 billones, que significaron absorción monetaria. De ese total, US$2.320 millones ($3,4 billones equivalentes) fueron para atender los vencimientos de deuda del 9 de enero pasado (la compra se hizo utilizando los fondos provenientes de la venta de títulos al BCRA y parte de los depósitos que el Tesoro tenía en el BCRA).
“Hacia adelante, en la medida que aumente la demanda de dinero, por tasas de interés atractivas y en un contexto de estabilización económica y cambiaria, la oferta monetaria provendrá mayormente por las compras de divisas que haga el BCRA. Adicionalmente, por las operaciones pasivas que podría realizar el BCRA para acomodar la oferta a la demanda de dinero. Ambos tipos de operaciones serán algunos de los elementos que se utilizarán en esta nueva etapa”, opinan desde la consultora de Daniel Marx.

