El legado económico del papa Francisco y su relación con algunos economistas
La muerte del papa Francisco este lunes conmovió al mundo. Jorge Mario Bergoglio, desde su asunción en 2013, fue un férreo defensor de una economía humana, destacando el protagonismo del Estado y con una postura anclada en los principios de la doctrina social de la Iglesia, profundamente crítica del neoliberalismo.
-
Te puede interesar
ARCA confirmó qué impuestos vencen en abril: las fechas a tener en cuenta
La idea de que “la economía no puede estar al servicio del mercado, sino de las personas” fue una constante durante todo el papado de Francisco, antes llamado Jorge Mario Bergoglio. Carlos Burgueño, en diálogo con Marcelo Arce del programa Uno Nunca sabe por MDZ Radio FM 105.5, abordó el "legado económico" del papa Francisco, quien terminó tejiendo relaciones personales con algunos economistas y siempre estuvo muy en contacto con su doctrina.
Escuchá la columna completa:
-
Te puede interesar
Cambio en los pagos digitales: cómo serán las transferencias sin alias ni QR
Burgueño contó que el papa Francisco mantuvo relación principalmente con dos economistas argentinos: el exministro de Economía Martín Guzmán y el consultor Alfonso Prat-Gay, expresidente del Banco Central. "Esos dos son los más conocidos que estuvieron permanentemente en contacto con el papa Francisco", destacó. Es interesante que ambos sean opuestos desde el punto de vista ideológico.
"A Alfonso Prat-Gay hasta se lo llegó a barajar como una especia de ministro de Economía para el Vaticano", destacó Burgueño. Según contó, ambos estaban dispuestos, pero no se dieron las circunstancias por "algunas tradiciones" que mantiene el Vaticano sobre esto.
La mirada económica del papa Francisco fue siempre clara: "Muy estructuralista. Absolutamente antiliberal, favorable a una fuerte presencia estatal, a la redistribución de la riqueza. Siempre estuvo muy presente en la economía popular. Fue lo más cercano que se conoce a la doctrina social de la iglesia".
Fue esa misma convicción la que lo llevó a intervenir en momentos clave para el país, como durante la renegociación de la deuda con los acreedores privados y con el FMI, donde su influencia ayudó a "tender puentes" con sectores del establishment financiero internacional. "El papa tenía cercanía con Martín Guzmán y estuvo presente. Él decidió hablar, también porque Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, es muy católica", agregó el especialista.
El papa Francisco también se caracterizó por su capacidad de diálogo. "El Francisco antigrieta fue el mejor de todos los papas. Es digno de reconocimiento que no se enfrentó a Milei a pesar de todo lo que le había dicho el presidente", concluyó Burgueño.