Tarjetas de crédito: del uso de la Inteligencia Artificial a pagar el colectivo con débito, mientras llega el pago con la mano
El pago con códigos QR interoperables, una vieja demanda de los bancos ya es una realidad, y en breve también lo será pagar los medios de transporte con una tarjeta de crédito, como sucede en cualquiera de las principales capitales del mundo. El Gobierno ya lo aprobó y en poco tiempo será una realidad, que marcará el fin del monopolio de la SUBE.
La industria de los pagos electrónicos está atravesada por cambios vertiginosos que incluyen el uso de Inteligencia Artificial (IA), tarjetas prepagas con vistas a la inclusión financiera, y en la región ya hay experiencias de pagos con la mano, literalmente, sin mediar plásticos.
Mastercard ya realizó dos pilotos con esta tecnología en Brasil y Uruguay y en los próximos meses podría llegar a la Argentina. Son todos cambios destinados a "hace la vida más fácil a las personas a la hora de hacer o recibir un pago", señala Federico Cofman, Cluster Leader de Mastercard para Argentina, Uruguay y Paraguay, en esta entrevista exclusiva con MDZ.
-¿Cómo está hoy la industria de tarjetas de crédito en Argentina?
-Ésta es una industria que típicamente siempre está muy revolucionada. El propio hecho de ser una industria muy tecnológica hace que, a medida que van apareciendo nuevas tecnologías, nuestra industria va adoptándolas y va generando adopción de esas tecnologías en pos de generar más y mejores casos de uso para los pagos.
Con lo cual todo lo que es digitalización, inteligencia artificial y demás es materia prima que en la industria utilizamos para poder seguir innovando y hacerle la vida más fácil a las personas, a la hora de hacer o recibir un pago. En ese sentido, Argentina no es la excepción. No solo con tarjeta de crédito, sino con el resto.
El proceso de digitalización comenzó hace ya muchos años y hoy en día diría que está muy avanzado. Cerca del 70% de los pagos que hoy se hacen en Argentina son pagos sin contacto. Se han adoptado tecnologías como QR, hemos lanzado las tarjetas prepagas, que le han dado la posibilidad a mucha gente que hasta ese momento no tenía acceso a un producto financiero, poder empezar a realizar pagos de manera formal y de manera digital.
El e-commerce ha crecido en Argentina exponencialmente también. Hoy hay muchas billeteras, hay muchos agregadores de pagos, hay muchos jugadores, con lo cual se ha vuelto también una industria más competitiva y eso hace que sea por el solo hecho de la competencia, que es algo que nosotros siempre fomentamos, veamos que hay una innovación y una competencia que al final del día beneficia a los actores del ecosistema, porque hay muchos jugadores tratando de quedarse con ese cliente.
La evolución ha sido positiva desde lo propio de la industria. Pero también el contexto macroeconómico ha hecho que quizás, sobre todo en el último año, tarjeta de crédito se ha renovado un poco y ha vuelto a ser un producto muy rentable, con lo cual vemos que todos los emisores, hablamos de bancos, de fintech inclusive algunos retails que emiten tarjetas, han puesto el foco nuevamente en salir a capturar nuevo mercado y en renovar sus propuestas de valor. Eso vemos que se va traduciendo también en las transacciones y tarjeta de crédito viene recuperando un terreno que, quizás, había perdido en los últimos años.
-¿Cómo definirías este momento de la Argentina? ¿Lo peor ya pasó y ya hay recuperación? y en ese sentido ¿cómo está el consumo?
-Desde nuestro lugar lo que vemos, obviamente, es una parte parcial de la economía total, porque nosotros vemos lo que tiene que ver estrictamente con tarjetas, que no es todo, pero viene creciendo. Sí lo que vemos es que producto de estos cambios macroeconómicos que ha habido, en donde, por ejemplo, la reducción de la inflación ha contribuido a que las tasas del mercado bajen, eso ha facilitado a que los emisores hayan puesto a disposición nuevamente planes de cuotas muy atractivos.
En su momento, todo lo que eran cuotas sin interés había desaparecido, muchos beneficios y promociones también habían sido recortados, producto de las condiciones del mercado y hoy en día estamos empezando a volver a ver que hay cuotas sin interés, cada vez en planes más largos, empezando por 3, pero después vemos algunos casos de 6, de 9, de 12 cuotas, lo cual obviamente le da la posibilidad a mucha gente de tener acceso a una especie de crédito al consumo.
La tarjeta de crédito fue por excelencia en las últimas décadas, el producto más utilizado para dar crédito al consumo en Argentina. Y eso si bien se vio levemente afectado por estas condiciones y vaivenes económicos y tasas muy altas que encarecía el financiamiento. Hoy en día con tasas más acordes a un mercado normal, diría, vemos que esos planes de cuotas vuelven a florecer y la gente los adopta rápidamente.
-La definición de la cantidad de cuotas, no es potestad de la tarjeta, sino de los bancos.
-Correcto. Mastercard no participa en ningún tipo de negocio relacionado a la financiación. Eso queda en potestad, tanto desde la cantidad de cuotas como el costo que le va a asignar esa financiación del emisor de esa tarjeta, que puede ser un banco, puede ser una fintech, etcétera.
-De cualquier manera, en la medida en que la macro acompañe la tendencia es a ver cada vez más cuotas.
-Sí, en general ésa es la tendencia. Hay un público que busca la posibilidad de financiar sus consumos para poder acceder a, sobre todo en aquellas categorías que tienen valores promedio un poco más elevados. No es lo mismo, obviamente, comprarse un alfajor donde seguramente lo pagarás al contado que comprarse una heladera, donde seguramente la financiación juega un papel decisivo a la hora de tomar una decisión.
¿Cómo es el programa biométrico?
-Entre las novedades en el mercado está el pago con la mano, el pago biométrico. ¿Ya está esa tecnología en Argentina?---Puntualmente, el piloto que lanzamos de pago con la mano es parte de nuestro programa de pagos biométricos. Fue el segundo piloto que lanzamos en Latinoamérica, el primero había sido en San Pablo, en un supermercado también, en ese caso con reconocimiento facial.
Este fue el segundo programa que lanzamos dentro de nuestro programa de pagos biométricos, pero el primero con el reconocimiento de la palma de la mano. Lo hicimos en un supermercado en Uruguay, donde lanzamos una prueba piloto y los resultados son bastante positivos porque al final del día lo que buscan ese tipo de soluciones es darle más opciones a las personas para que paguen de la manera que se sientan más cómodas.
No creemos que una tecnología vaya a reemplazar o a desplazar ninguna otra, pero sí, con el correr del tiempo y con diferentes tecnologías disponibles en el mercado, vamos viendo cómo las preferencias, obviamente cada uno se va inclinando por la opción que más le resulte. Claramente, una tendencia que vemos sobre todo en los segmentos más jóvenes, que son más digitales y que quieren viajar más livianos, es que no quieren salir con billetera, quieren pagar desde el celular o incluso sin siquiera tener que utilizar el celular.
Este tipo de soluciones, definitivamente, aporta la posibilidad de que vos, por una única vez asocies tu tarjeta a la imagen de la palma de tu mano y después puedas pagar sin necesidad de tener que tener una billetera, ni siquiera un celular encima.
-¿Cómo están las inversiones de Mastercard en el país?
-Históricamente hemos sido una compañía que ha entendido la innovación como parte de su ADN. Entendemos que ese proceso de innovación es un proceso colaborativo, donde los resultados son aún mejores si se trabaja en conjunto. Muchas veces puede ser entre empresas privadas, otras entre el sector público y el privado, haciéndolo de manera conjunta. Y esa es la línea en la en la que nos hemos mantenido, siempre trayendo nuevas tecnologías al mercado, como el pago con la palma de la mano, que fue introducido en la región por Mastercard, o mismo hablando de la tecnología de pagos sin contacto, que también fue introducida en el caso de Argentina por por Mastercard hace ya varios años.
También la tarjeta prepaga, que como decíamos, le dio la posibilidad a muchas personas de tener su su primer producto financiero, y hoy en día tenemos mucho foco en lo que tiene que ver con la experiencia digital en el punto de venta, trabajando mucho con los adquirentes y los procesadores de pago para que la tecnología disponible en el punto de venta esté preparada para soportar cualquier tipo de pago sin contacto.
Uno de los ejemplos es una iniciativa, que ya es de conocimiento público, que en pocas semanas va a ser una realidad, que tiene que ver con la posibilidad de pagar el transporte público con pago sin contacto. En nuestra experiencia, habiendo ya implementado este sistema en varios países, no solo de Latinoamérica, sino en Europa, en Asia y muchos otros mercados, vemos que cuando las personas se acostumbran a pagar con medios de pago electrónicos y sin contacto el transporte público todos los días, después la recurrencia con la que las personas utilizan esa tarjeta principalmente de débito, en lo que tiene que ver con transporte público, aumenta exponencialmente y aumenta exponencialmente también la la frecuencia con la que se utiliza la tecnología de pago sin contacto.
-Además, contribuye a formalizar las actividades económicas.
-Desde ya, todo lo que tenga que ver con pagos electrónicos es una manera de formalizar una economía que todavía tiene una alta participación de los pagos en efectivo, pero que vemos que sistemáticamente, año a año, los medios de pago electrónico le siguen ganando terreno al efectivo, aún con mucho terreno todavía por seguir avanzando, pero definitivamente como una forma de formalizar y aumentar la recaudación tributaria, por supuesto. Y eso, además, viene acompañado, por supuesto, de todos los estándares de seguridad que Mastercard como una compañía global que invierte decenas de millones de dólares en seguridad, por supuesto, le aplica a todas sus transacciones.
-¿Cuándo llega el pago biométrico a la Argentina? ¿Están pensando en una prueba piloto en el país?
-Concretamente, no tenemos todavía una fecha de lanzamiento en Argentina. Sí, a modo de infidencia, te cuento que en el momento que lanzamos ese piloto en Montevideo, en Uruguay, recibimos varios llamados de algunos jugadores de Argentina interesados en esta tecnología y estamos en conversaciones con algunos de ellos. Todavía sin una fecha comprometida, pero sí empezando a delinear un poquito cómo sería el cronograma de trabajo para poder traer esa tecnología a Argentina.
-¿En 2025 tal vez esté disponible en el país?
-No lo podría garantizar porque son conversaciones por ahora bastante incipientes, pero sí te confirmo que hay interés de varios jugadores en poder traer esa tecnología a Argentina.
-¿La inteligencia artificial también está entrando en las tarjetas de crédito o todavía es algo lejano?
-Diría que está de lleno, participando en diferentes soluciones. En nuestro caso, la utilizamos mucho en algunas áreas que tienen que ver, por un lado, con la ciberseguridad. Mastercard también hace tiempo ha dejado de ser solo una compañía de tarjetas y se focaliza mucho en generar soluciones que brindan valor agregado, no solo para la persona que está utilizando la tarjeta, sino para las compañías que trabajan en medios de pago.
Por ejemplo, tenemos servicios de ciberseguridad, tenemos servicios de lealtad, plataformas de marketing, damos servicios de consultoría, hacemos un montón de cosas que le agregan valor al producto de la tarjeta. En esa línea, una de las áreas donde aplicamos inteligencia artificial ya desde hace algunos años es lo que te decía de la ciberseguridad, analizando millones de variables en cuestión de milisegundos y elaborando patrones de prevención de fraude que nos permiten frenar únicamente aquellas transacciones que tienen alto riesgo de ser fraudulenta, sin afectar aquellas transacciones que por supuesto no lo son.
Esta tecnología nos permite dar una respuesta más rápida, más precisa y que la experiencia de pago termine siendo positiva. También tenemos, por ejemplo, aplicación de inteligencia artificial en algunas plataformas que ofrecemos a nuestros clientes, que tienen que ver con la personalización de la experiencia de pago.
Utilizando esta tecnología de inteligencia artificial fortalecemos nuestras plataformas de personalización y eso genera una experiencia más personalizada para la persona.
"El consumo privado en Argentina ha bajado"
-¿Qué te preocupa hoy de la economía argentina?
-Obviamente, el consumo privado es una variable que afecta directamente a la industria de medios de pago. Cuando el consumo cae, por supuesto cae en las transacciones en todos los medios de pago. Ahí no hay una distinción del efectivo o de los medios de pago electrónico. Pero definitivamente en esta etapa que estamos atravesando hay un freno al consumo privado, aunque en algunos rubros empezamos a ver que, de a poquito, empieza a haber un tímido rebote. Estamos muy, muy expectantes de que ese rebote se profundice y finalmente podamos ver que nuestra microeconomía vuelve a despegar. Eso sería algo muy positivo para esta industria.
Pero el gran tema acá es la carga tributaria que hoy tienen los medios de pago electrónico. En Argentina sucede algo que no hemos visto en demasiadas partes del mundo, pero donde hay un pago electrónico que es formal, que blanquea economía, que genera recaudación tributaria, tiene más carga tributaria que un pago en efectivo, que justamente genera todo lo contrario.
Hemos visto recientemente algunas iniciativas muy favorables, que han salido, por ejemplo, en el paquete fiscal dentro de la Ley Bases, en donde se exime de algunas retenciones impositivas de impuestos nacionales a los comercios medianos y pequeños, lo cual genera que el costo para ese comercio de recibir un pago con una tarjeta de crédito o débito se reduzca significativamente.
Si bien todavía queda espacio para seguir avanzando en esta línea, lo vemos como un paso muy positivo, que realmente genera mucha expectativa en la industria, porque al final del día aquellos comercios que más le pesa esta carga tributaria son los medianos y pequeños, con lo cual ahí es donde hay que hacer el foco.
-¿Cómo imaginás el año 2025?
-Somos optimistas por naturaleza. Entendemos que el trabajo duro que el Gobierno tuvo que afrontar en pos de buscar un equilibrio fiscal, creo que la parte más dolorosa estamos terminando de transitarla y para 2025 imaginamos y deseamos que sea un año en el que el consumo haya rebotado y vuelto a crecer en todos o en la mayoría de los rubros, en el que la gente ya pueda pagar el transporte público con medios de pago electrónico, donde el QR interoperable esté totalmente desplegado en el mercado, donde los procesos de inclusión financiera que se vienen dando en Argentina ya desde hace varios años, se han profundizado más.
Argentina tiene un porcentaje importante de población bancarizada, pero todavía hay una cultura muy orientada al efectivo. Entonces creo que es importante seguir trabajando en esa educación financiera, que todavía creemos que hace mucha falta en Argentina, para que la gente conozca y entienda los beneficios de operar con medios de pago electrónico más que en efectivo.
A veces conversando con, por ejemplo, con algunos supermercados, nos cuentan que las personas van a un cajero que queda en la esquina del supermercado a retirar efectivo con una tarjeta de débito para pagar el supermercado y lo podrían pagar directamente con la tarjeta de débito.
Mirá la entrevista completa a Federico Cofman


