Aceite de oliva: el fenomenal crecimiento de las exportaciones
El aceite de oliva es un producto que transita un año con claros y oscuros, pero que en líneas generales tiene una alta oportunidad para proyectarse. En una temporada de faltantes de producto a nivel mundial debido a la baja cosecha de España, se trata de un bien codiciado por distintos mercados mundiales. Aunque el fenómeno podría ser coyuntural, lo cierto es que coloca al aceite de Mendoza en una importante vidriera y lo puede potenciar hacia adelante.
Según los últimos datos disponibles de la Fundación ProMendoza, las exportaciones de aceite de oliva crecieron de manera exponencial en el primer cuatrimestre de 2024 en comparación con el mismo periodo del año pasado. La cifra acumulada se brinda debido a que la perspectiva puede ser más fiable que si se la toma de manera mensualizada. Entre enero y abril de este año, el aceite de oliva creció tanto en cantidades como en valores exportados. Así, en valor FOB se exportó 139% más mientras que en volumen el aumento fue de 64%.
El mal clima en España ha impactado en una fuerte merma de la provisión mundial de aceite de oliva, lo que promovió el incremento en la demanda local. Si bien es posible que el año próximo la oferta se equilibre –y con ella el precio internacional- lo cierto es que los referentes del sector ven una oportunidad en la situación actual. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la cosecha mendocina tampoco fue tan buena como lo esperado debido a diversas contingencias climáticas. En este marco, el crecimiento en las exportaciones podría haber sido mayor.
Una gran oportunidad
Fernando Urdaniz, coordinador de Promoción Comercial de ProMendoza, relató que en todas las ferias a las que la Fundación ha asistido se ha notado una importante demanda de aceite de oliva. y que en todos los lugares que hicieron promoción, les pidieron aceite. Así, mientras Brasil suele ser el comprador natural –por cercanía y pertenencia al Mercosur- también ha habido pedidos en Panamá, México y otros países de América Latina. En este marco, estimó que los productos mendocinos tienen una alta chance de posicionarse más allá de que en las próximas temporadas España vuelva al ruedo.
Hay que recordar que el aceite de Mendoza tiene una Indicación Geográfica (IG) especial debido a que el que está elaborado con una proporción de variedad Arauco es más saludable que el resto. Esto se suma a la calidad general que caracteriza a los productores locales y que abre la puerta a crecer en exportaciones de manera paulatina. Sobre este tema, Mario Bustos Carra, presidente de la Cámara de Exportadores de Cuyo, expresó que para el año que viene el aceite de oliva continuará con buenas perspectivas.
El también miembro de la Asociación Olivícola de Mendoza (Asolmen) agregó que, pese a la menor cosecha, el sector también ha podido responder a la demanda interna. Aclaró, no obstante, que el crecimiento de las exportaciones se da en un contexto en que productores e industriales arrastran un “acoplado” de años complicados. “Durante mucho tiempo, el sector resignó ganancias por lo que esta bonanza es una manera de comenzar la recuperación”, expresó Bustos Carra. El referente, luego de la aprobación de la Ley Bases, apostó por una mejora paulatina para los sectores exportadores.