Vitivinicultura

Coviar: qué hay detrás de los rumores de cierre y qué puede pasar ahora

La entidad encargada de ejecutar el Plan Estratégico Vitivinícola fue creada en 2004 para hacer crecer al sector. Por qué se pone en juicio la ley que la nutre y cuál es el aporte de la institución.

Diana Chiani
Diana Chiani miércoles, 17 de abril de 2024 · 15:02 hs
Coviar: qué hay detrás de los rumores de cierre y qué puede pasar ahora
El Desayuno de Coviar es un clásico de la Vendimia Foto: Alf Ponce Mercado/MDZ

El rumor comenzó despacio y ganó volumen en el mundo del vino en plena celebración por el Malbec Word Day. Se trata de una supuesta idea del Gobierno nacional de eliminar el aporte obligatorio que empresas y productores del rubro realizan a la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar). Sin embargo, al menos oficialmente todavía no existe proyecto ni idea al respecto y la idea de cerrar la Coviar, entidad encargada por  ley (N°25849) de ejecutar el Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI), tiene al menos dos versiones diferentes.

Todo se habría comentado en el marco de una reunión de la que participaron las cámaras del sector con el presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), Carlos Tizio, y el secretario de Industria y Desarrollo Productivo de la Nación, Juan Pazo. El encuentro tuvo el objetivo de conversar sobre las recientes desregulaciones puestas en marcha por el INV con el fin de agilizar trámites y decisiones que corresponden a los privados. Así, se quitaron, cambiaron o flexibilizaron normas relacionadas con la producción como, entre otras, las que permiten hacer vino con alcohol cero.

En el marco de dicha reunión en la que había representantes de casi todas las regiones vitivinícolas del país, desde el Gobierno nacional habrían dejado caer que se analiza dar de baja a la Ley que sostiene a la Coviar con el mencionado aporte obligatorio y un objetivo asignado. Sin embargo, las versiones son dispares y una parte de los asistentes niega el comentario por parte de los funcionarios nacionales. En marzo, durante el Desayuno de Coviar que se hace todos los meses, estuvo presente la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarroel, y también Pazo.

La vicepresidenta estuvo presente en el último Desayuno de Coviar.

Desde el INV aseguraron que hasta el momento no hay proyecto oficial sobre este tema mientras que en la Coviar destacaron lo mismo.  De hecho, con los festejos del Día del Malbec en Buenos Aires y buena parte de la cúpula y de las bodegas participando, aseguraron que trabajan en los distintos proyectos en danza tanto con el Gobierno nacional como con el provincial. En este contexto, prefirieron no hablar de algo que “no existe”. Tampoco se dijo nada en el DNU que desreguló la economía ni en la Ley Bases que se discute en el Congreso.

Qué hace la Coviar

La Corporación Vitivinícola fue creada por la Ley 25849 sancionada en febrero del 2004 y reglamentada por el Decreto 1191/2004. Se trató de una suerte de acuerdo entre los privados con el fin de llevar adelante un plan estratégico que impulsara al sector de manera orgánica. En este marco, tanto bodegas como productores deben realizar un aporte obligatorio para sostener las tareas que llevan adelante Coviar y sus entidades asociadas. Es decir, Wines of Argentina, que promueve al vino en el exterior, y el Fondo Vitivinícola Argentino que hace lo mismo en el mercado interno.

En ese contexto, tanto desde el rubro como desde otras áreas han destacado la importancia de la entidad para llevar adelante los objetivos de la vitivinicultura cuando, de la mano de las inversiones extranjeras, se produjo una fuerte reconversión de viñedos, calidades y modos de trabajar. “Los que la critican no están embebidos de lo que hace Coviar, lo que pasa es que hoy lamentablemente no existe el consenso que había hace unos años”, expresó Diego Stortini, empresario vitivinícola y vicepresidente de la Federación Económica de Mendoza (FEM).

La contribución actual a Coviar representa entre 0,1% y 0,3% de los precios promedios de los productos vitivinícolas. Así, hay una cuota para el mosto, el vino de traslado, el varietal, etc., que tuvo un aumento del 200% en el último mes dado la variación de los valores mencionados. De este modo, cada establecimiento paga en función de los kilos que ingresan a las bodegas y los que no producen, no pagan. Con esos fondos se financian los proyectos que, entre otros, tienen dos objetivos claros.

El desafío de integración y los avances realizados es un punto de discusión

Uno es que se venda más vino tanto en el mercado interno como en externo y de allí los organismos de promoción. El otro es favorecer la integración de la industria con el fin de fortalecerla y de que los más chicos no se quedan en el camino, foco que buscan los proyectos con financiamiento del BID y de la Nación. Quienes critican a la entidad destacan que esos objetivos no se han cumplido y quienes la defienden observan que no se llegó por el contexto macroeconómico de estos años. Situación que escapa a la efectividad o no de la Coviar.

La discusión que hay

“Con la macroeconomía que hemos tenido y el nivel de empobrecimiento de la población es casi heroico tanto exportar como vender en el mercado interno”, subrayó uno de los referentes. Del otro lado, marcaron que en 2005 –cuando comenzó a funcionar- se pensaba que se exportarían U$S 2.000 millones en 2020 y hoy se está muy lejos de esa cifra. El último informe anual del INV es de 2022 y allí se expresó que ese año se exportó por el valor de U$S 1.004 millones. En tanto, la cadena productiva tiene falencias que se manifiestan todos los años en las pujas por los precios, las dificultades de los productores y –desde el año pasado- una fuerte caída en las ventas externas e internas muy atada al contexto macro.

Sin proyectos oficiales a la vista, los que no comulgan con el trabajo realizado buscan interceder para que esto cambie. Del otro lado, tratan de hacer lo mismo para que la Corporación continúe como una entidad aglutinadora y representativa del sector. “Los que la atacan quieren que las decisiones de la vitivinicultura se tomen en Buenos Aires, como se hacía antes, entre los dos o tres empresas más grandes”, expresaron unos. Del otro lado, aseguraron que en los últimos años la Coviar jugó políticamente a favor de los últimos Gobiernos nacionales (Macri y Fernández) y que eso desencantó a muchos. De hecho, pese a la presencia de funcionarios nacionales, este año el Desayuno no tuvo la convocatoria de otras vendimias.

Para Stortini, uno de los pocos que aceptó hablar con nombre y apellido, ha existido en la sociedad y en el empresariado una pérdida de fe en las instituciones de la que la vitivinicultura no ha sido ajena. Cuando se sancionó la ley y se realizó este acuerdo entre privados para impulsar al sector, la Coviar fue el organismo que logró hacer crecer y transformar al sector. “Creo que es un organismo útil y que debería seguir”, subrayó Stortini. Sin embargo, concedió que hoy no existe consenso para la obligatoriedad del aporte y que debería volver a construirse uno con el fin de fortalecer la actividad desde un trabajo común.

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